La chilena que canta sobre mujeres que buscan diamantes en bruto y minas perdidas y que viene a pasar una temporada en España.
Podría pasar por la última distracción musical del verano o bien convertirse en la primera sensación del otoño gracias a un pop pegajoso que ha sabido mezclar con el soul al más puro estilo big band.
No es, desde luego, un artista fácil de clasificar. Su actitud musical sigue siendo demasiado irreverente para el jazz, pero no lo suficiente para el rock. Quizá por eso comulgue mejor con la imagen de una pop star a la que le sobran las ganas de divertirse.
Leonor Watling, Alejandro Pelayo y Óscar Ybarra nos hablan de Life In The Treehouse, su trabajo más buenrollista.
Sigue siendo demasiado irreverente para el jazz pero no lo suficiente para el rock, y a sus treinta años ya no es ese díscolo y precoz intérprete al que la crítica mimaba.
Es indudable que el soul vive un momento dorado. Y artistas de distintas generaciones e intenciones lo cultivan, cada cual a su manera. Shangay entrevistó a Daniel Merriweather.