Stefan y Oskar, con sus flequillos repeinados y su look impoluto, son The Sound of Arrows, la última gran revelación del pop sueco en su variante más etérea y dulce.
Se ha convertido en una especie de ritual: cada cierto tiempo, toca celebrar el talento del trío británico y asumir que publican otro recopilatorio que añadir a la colección.
Siempre se les ha bailado mucho sin necesidad de que sus canciones estuviesen enfocadas expresamente a las pistas.