Se revela en su debut, Mirrorwriting, como un artista que embauca sin aparente esfuerzo. Menuda suerte la suya.
Podría pasar por la última distracción musical del verano o bien convertirse en la primera sensación del otoño gracias a un pop pegajoso que ha sabido mezclar con el soul al más puro estilo big band.
Es indudable que el soul vive un momento dorado. Y artistas de distintas generaciones e intenciones lo cultivan, cada cual a su manera. Shangay entrevistó a Daniel Merriweather.
Extremadamente tímido y poco amante de las frivolidades, Garneau tiene poco que ver, por mucho que digan, con cantautores como Rufus Wainwright.