Imagínate que estás dando una vuelta por el Retiro y te entra hambre. O sed. Pues no dudes en acercarte a Ibiza 41, tan recomendable para tomar una copa o un cóctel en su wine bar, convertido en concurrido punto de reunión para amantes del relax afterwork con un punto chic, como para disfrutar de una estupenda cena. Su planta superior acoge un restaurante de aires vanguardistas en el que disfrutar de recetas afrancesadas exquisitas, servidas con un esmero digno de alabanza, por cierto. Cuentan con menús especiales a precios asequibles y con una oferta de carnes y pescados de primera.
Con lo que apetece ahora mismo una terracita con buen ambiente, no lo dudes. Cuando descubras lo bien que te tratan y lo estupendamente que se está en el madrileño Rincón guay, en pleno corazón de Lavapiés, querrás estar allí día y noche. Y debes hacerlo, porque está abierta desde las 9 de la mañana hasta las 2 de la madrugada todos los días. Puedes desayunar, picar algo al mediodía, cenar, y disfrutar con el movimiento que suele haber.
Situada en pleno corazón de Malasaña, es una auténtica y coqueta taquería en donde degustar los auténticos sabores mexicanos. Con una sabrosa carta repleta de platos tradicionales, El Mole es un colorista local donde podrás probar los platos típicos que conoces de siempre y otros que, siendo guisos muy celebrados en México, no es habitual poder probar por estas tierras. Recién renovada, la taquería El Mole te ofrece además una enorme cantidad de cócteles, para que también puedas disfrutarla como bar.
No dudan en el restaurante La Candelaria, situado en el impresionante Valle de Arán de Lleida, en hacerte sentir como en casa. Parece ser la mayor preocupación de su dueños que el cliente encuentre entre sus muros un ambiente agradable y cálido donde poder relajarse o ir de viaje improvisado con amigos y familiares. De hecho, La Candelaria se ha convertido en uno de esos lugares que uno no puede dejar de visitar cuando pasa por el valle.
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