Ha estado agazapado durante años, pero ha cogido carrerilla. Da vida a Allen Ginsberg en Howl, ha presentado los Oscars, se ha travestido frente a la cámara de Terry Richardson y sigue alimentando sus facetas de artista conceptual, escritor y chico universitario. 2011 promete ser su año, pero ¿qué convierte a James Franco en un icono que desafía el establishment de Hollywood?
Texto Pablo Giraldo
DANDO LA NOTA
Decir que James Franco es actor es una metonimia. Reducirlo a tal categoría no hace justicia a alguien sabedor de que triunfar en un mundo plagado de poses como Hollywood implica ofrecer algo diferente. Porque si eres guapo, joven y con talento tienes muchas probabilidades de hacerte con un discreto hueco en la meca del cine. Pero si retas a la profesión dando rienda suelta a todas tus habilidades, el riesgo -si no te lleva al más hondo de los fracasos- te acerca a la categoría de estrella. Algo así debió de pensar el actor en una de sus sequías creativas cuando decidió que iba a estar presente en todas partes sin dejar de perder el misterio. ¿Cómo? Jugando bien sus cartas, para ofrecer un perfil único que lo convierte, a sus 32 años, en la rara avis del gremio: por flirtear con la música (forma el dúo Kalup & Franco), el arte (ha inaugurado su primera muestra de fotografía, instalación y videoarte en Berlín y prepara otra junto a Gus Van Sant y Michael Stipe), el mundo académico (imparte un curso de montaje en Yale) y la literatura (es autor del libro de relatos Palo Alto).
INICIOS PROMETEDORES
Algún crítico de cine ha querido entender su trayectoria en clave de performance ("a medio camino entre Jake Gyllenhaal y Andy Warhol"), dicen en New York Magazine. Pero, revisando a fondo, hubo un tiempo en que la vida/carrera de James Franco era de lo más corriente. Creció en Palo Alto y empezó a interesarse por la interpretación en su época de instituto hasta que, ya en la universidad, Judd Apatow le dio su primera oportunidad en la serie de culto Freaks & Geeks. Aquello solo duró una temporada, pero supuso el trampolín para hacerse con el papel de James Dean -por el que ganó un Globo de Oro- en un biopic para televisión y empezar a dar muestras de su misterioso atractivo. Poco después pasaría a interpretar al mejor amigo de Peter Parker en Spiderman, aunque esa ansiada incursión en el mainstream no se tradujo en la cotización al alza que necesitaba su discreta y atípica carrera. Al revés, de repente el actor de la media sonrisa se vio inmerso en proyectos de grandes presupuestos pero resultados mediocres (Flyboys, Tristán e Isolda), que le provocaron una crisis profesional y despertaron sus ganas de regresar a la universidad.
VOLVER A CLASE
Fue allí, matriculándose en UCLA, donde las cosas empezaron a enderezarse. Empezó con un par de cursos de extensión y terminó sobrepasando el límite máximo de créditos permitido. Ni siquiera el rodaje de Mi nombre es Harvey Milk impidió que Franco se graduara con un título en Lengua Inglesa, o que se matriculara al año siguiente en Nueva York en escritura de guiones, poesía, montaje, literatura y videoarte. Justo en el momento en que había decidido no tomarse su carrera en Hollywood demasiado en serio, su nombre empezó a sonar por todas partes en Los Angeles gracias a esa efusiva actividad extracurricular. La misma que le llevaría a aparecer en Superfumados, Come, reza, ama, 127 horas y Howl, a preparar las próximas Your Highness, Maladies, Rise Of The Apes y Oz: The Great And Powerful, a ser la imagen de Gucci y a presentar la gala de los Oscars -con una acogida más bien tibia-.
"MAYBE, I'M JUST GAY"
Entremedias, los rumores acerca de una posible homosexualidad corrían como la pólvora y el primero en alimentarlos era el propio Franco. Tras Sonny, Mi nombre es Harvey Milk, Howl, The Broken Tower, sus apariciones en el culebrón General Hospital y, sobre todo, las fotos para la revista Candy en las que posó travestido, quedaba claro que o bien Franco había desarrollado una predilección especial hacia la cultura queer o, simplemente, le gustaba fomentar la controversia. "Puede que sea gay", dijo a Entertainment Weekly para ¿zanjar? el tema... En realidad, es sabido que Franco sale con la actriz Ahna O'Reilly desde hace años.
LA PELÍCULA HOWL SE ESTRENA EL 25 DE MARZO EN CINES DE TODA ESPAÑA.
