Ya sé qué le voy a pedir a los Reyes Magos este año: quiero ser para el príncipe Harry de Inglaterra lo que Letizia es para el príncipe Felipe español. Seguro que te preguntarás: ¿de dónde le salen a esta petarda de repente esas ansias monárquicas? ¿No está cansada de pasarse el día rodeada de reinonas? De reinas de Chueca estoy hasta el moño pero, ahora que me he obsesionado con la familia real británica, solo sueño con ser una más. Supongo que parte de la culpa la tiene la divinísima actriz Helen Mirren, que está tan ideal en The Queen que ha conseguido que le coja cariño a Isabel II y la sienta como de la familia (encima, ¡utiliza camisones muy parecidos a los míos, vistos los que salen en la peli!).
Pero claro, el otro día vi unas fotos del príncipe Harry tomando el sol en una barca (en Namibia, nada menos, qué chic!) y de repente lo vi claro: es rebelde, pelirrojo, inmensamente rico, tiene una pandilla de amigos hiperchungos... y está superbueno. ¿Qué mejor fantasía podría tener en estos días en los que ando congelada de frío y solo sueño con calentarme mediante cualquier medio posible? Claro, como no tengo a Harry cerca, el tequila y servidora se llevan como nunca...
Aunque no quisiera seguir al pie de la letra los pasos de Chavela Vargas, por mucho que la admire, así que preferiría confiar en los Reyes (Magos) para que mi 2007 resulte inolvidable. Pero si sus majestades ven complicado deshacerse de la novia de Harry para que yo ocupe su puesto de inmediato, que no se preocupen, que en la carta (que ya he escrito, para ser de las primeras en hacer mis peticiones y que no me pase como el año pasado, que por mandarla tarde no me trajeron ni un mísero consolador) he añadido posibles sustitutos con los que me conformaría.
Como me imagino que Daniel Craig también será chungo de conseguir, me conformaría con casi cualquiera de los chicos de la nueva generación de Operación Triunfo; bueno, prefiero a Leo, a Jose o a Ismael, claro, que tampoco soy tan tonta (ni tan facilona). Y tampoco me importaría nada intimar con cualquiera de los actores que salen en El camino de los ingleses (de los jovencitos, claro, porque a Juan Diego lo veo más como un peligro que como una fantasía, y tengo entendido que le gusta el drinking casi tanto como a mí...). Muy guapos ha elegido a los chicos de su peli Antonio Banderas... a ver si a estas alturas va a dar rienda suelta total a esa homosexualidad que much@s siempre intuíamos en los últimos tiempos de la Movida...
Aunque estando con Melanie Griffith, que cada día se parece más a una travesti amiga mía (a la que no nombraré por respeto a su imagen -hasta que nos peleemos-), ya va servido de ambigüedad, me parece a mí. Yo, como no voy servida de casi nada, esperaré impaciente, como Mayte Zaldívar, a ver si mi suerte cambia en breve, mientras escucho una y otra vez el disco de grandes éxitos de Tina Turner, que acaba de cumplir sesenta y siete años y sigue pareciendo más joven y atrevida incluso que Soyaya. ¿Qué comerá?