En un número en que aparecen varios artistas consagrados en mayor o menor medida al soul, no podía faltar Maxwell, el hijo pródigo, que publica su cuarto álbum ocho años después de Now.
Es arrancar Bad Habits, el brutal tema que abre su nuevo disco –primero de una trilogía–, y su aterciopelada voz te atrapa sin remedio. Quienes agradecimos desde el principio de su carrera que evitara los lugares comunes del soul meloso, aun a riesgo de caer –como le pasó en su difícil segundo disco, Embrya– en excesos algo pretenciosos, hemos de congratularnos por tener nuevas canciones de Maxwell.
Incluso a pesar de que su nuevo disco no sea la obra magna que muchos hubiésemos deseado –sigue sin superar su impecable debut Urban Hang Suite (1996)–. En esta ocasión, Maxwell ha evitado las producciones hiperpulidas de sus inicios –es la primera vez que no coproduce Stuart Matthewman– y se ha decantado por un sonido de banda, efectivo pero menos sugerente. Sí mantiene intacta la capacidad para emocionar de su voz y la facilidad para cantar al más desesperanzado de los desamores en un tono sosegado muy reconfortante.
A pesar de que el disco cuenta con muchos de los elementos que han hecho de Maxwell uno de los seductores más atípicos del soul reciente, se echa en falta algo más de carne en el asador. Quizá esta trilogía vaya in crescendo, pero eso no es excusa para que el álbum no mantenga un grado de emoción compensado de principio a fin. Al no ser así, los temas más flojos también llaman la atención por el exceso de lugares comunes.
Es lo que le sucede a Love You, en donde Maxwell parece haber fotocopiado un clásico de Al Green, o en Fistful of Tears, donde parece haber hecho lo propio con una típica balada de Prince. Eso sí, la exuberancia de Help Somebody o la originalidad del instrumental que cierra el disco, Phoenix Rise –con una melodía trance arropada por un ritmo funky–, dicen mucho del talento de Maxwell. Que el disco termine tan alto nos permite albergar muchas esperanzas de cara a una(s) secuela(s) que no deberían hacerse de rogar.