O es un hombre de pocas palabras en general o le pillamos en un mal día cuando respondió a nuestra llamada. El caso es que su voz celestial brilla mucho más en su álbum The Way I See It, su tributo al soul clásico, que en sus escuetas declaraciones.
Nadie podrá acusarle de oportunista por haber editado recientemente un disco como The Way I See It, que podría haber sido grabado perfectamente hace varias décadas y habría sonado igual. Raphael Saadiq lleva muchos años entregado al soul, que practica como intérprete, como productor y como compositor.
Su tercer álbum en solitario es un pulido ejercicio de soul clásico que apuesta claramente por la atemporalidad. “Es a lo que debería aspirar cualquier artista, ¿no?”, reflexiona para sí mismo.
“Crecí escuchando soul y lo llevo en las venas. Igual que tú por haber nacido en España hablas español, yo, siendo negro y habiendo nacido en Estados Unidos, hablo el idioma del soul”. Asegura que grabar un disco como el que acaba de editar no es algo que tuviese en mente, simplemente le salió así cuando se puso a componerlo y, posteriormente, a grabarlo. “No supuso un esfuerzo relevante lograr el sonido que buscaba”, explica, “lo que sí me preocupaba era plasmar el sentimiento que las canciones despertaban en mí sin que sonase artificial. Necesitaba que las emociones fluyeran de manera natural”.
Saadiq lleva mucho tiempo demostrando que se mueve con idéntica facilidad en los territorios del soul clásico que en los del r’n’b más actual. En los últimos diez años ha colaborado con artistas como D’Angelo, Whitney Houston, Mary J. Blige, Teedra Moses, The Roots, Erykah Badu, Jill Scott, Macy Gray, Angie Stone, Snoop Dogg o Joss Stone, dejando su sello en todas las producciones que ha firmado. Y hay que decir en su favor que pocas veces ha parecido que estuviese utilizando el piloto automático. Saadiq afirma que él no concibe la música hecha en serie. “A demasiada música actual le falta corazón. Son muchos los artistas que se meten en la música con la única intención de hacerse famosos y ricos. Yo nunca fui así”.
Tampoco parece que disfrutara demasiado sus experiencias formando parte de grupos. Le descubrimos como parte de Tony! Toni! Toné!, y más adelante estuvo en Lucy Pearl, pero no recuerda esas experiencias con excesivo cariño. “Nunca me sentí del todo cómodo teniendo que compartir las decisiones con más gente, así que me vi forzado a iniciar mi carrera en solitario”.
Su nuevo disco ve la luz en un momento en que los sonidos más vintage del soul están de plena actualidad. Pero como otros artistas en una situación similar, se niega a que se califique su nueva música de retro.
“Mis canciones reflejan mi estado actual, y suenan tal y como yo me siento ahora”, afirma en tono cortante. “Ni intento crear una tendencia ni, desde luego, seguir otra”. Ahora mismo está centrado en la gira de presentación de The Way I See It, y asegura no estar trabajando con ningún otro artista. También dice que no le preocupa lo más mínimo que este disco no alcance los niveles de popularidad y ventas de algunos de los nombres con los que suele colaborar. “Me conformo con que quienes escuchen mi disco o vengan a mis conciertos sientan que tengo una voz y una sensibilidad propias”.
EL ÁLBUM THE WAY I SEE IT DE RAPHAEL SAADIQ ESTÁ EDITADO POR COLUMBIA/SONY MUSIC.