No podría darte mejor noticia que la de que nuestro querido amigo Fernando Estrella ya está en su casa de Utrera con su Encarna, su Conzu, su Ana Mari, el resto de su familia y tod@s sus amig@s que tanto le quieren.
Le quedan unas cuantas semanas de reposo y rehabilitación para terminar de recuperarse de la caída que sufrió desde la carroza de Shangay el pasado Orgullo, pero ya es la Estrella de siempre.
Quiero dar las gracias y mandar un beso muy grande a toda la gente que nos ha llamado para preguntar por él, a toda la que se pasó por el Clínico para animarle y darle su cariño, a Rossy de Palma y sus antiguos compañeros de Peor Imposible, a Paco León, Ana Polvorosa y Eduardo Casanova, a Ondina, a Mariola Fuentes, a Gerardo y Ana Otero, a David y Piti, a las enfermeras del Clínico porque son un verdadero ejemplo de simpatía y dedicación –y en los tiempos que corren es importante dejarlo bien claro–, a los pacientes de la planta 4ª sur del hospital, a Cayetana Guillén Cuervo por esa columna tan bonita que escribió en El Mundo, en fin, a tantos y tantas que habéis mandado vuestro cariño y energía para que Estrella se pusiera bien.
También quiero mandar un beso muy especial a mi Pepa, la Terremoto de Alcorcón. Ella es como una segunda madre para Estrella –que por si no lo sabías, es todo un chef de alta cuisine y trabaja en el bar que la Terre tiene en Palma de Mallorca, el Flexas– y lo ha pasado mu requetemal.
¡Ánimo Terre, que ya verás que pronto vas a tener a la Estrella liándola en los fogones del Flexas!
Pero, sobre todo, quiero mandarte un millón de besos a ti, Estrellita mía, y la promesa de que el 4 de septiembre estaré allí para disfrutar contigo y con los tuyos de la Feria de Utrera –que ya me han dicho de que es la mejor y más auténtica de Andalucía– y a comer todos los mostachones que me quepan en el cuerpo...
¿Alguien se apunta?