Sí, probablemente lo primero que conociste de Brandon Routh fueran las especulaciones sobre su macropaquete, aquel que los responsables de Superman Returns tuvieron que retocar digitalmente en los carteles promocionales de la película para que no se nos desviara la vista al slip rojo del superhéroe.
¿Acaso existe mejor carta de presentación? Aunque nunca se sabrá si en realidad respondía a un montaje para aumentar el tirón de una cinta que resultó más pobre de lo que se esperaba...
Dejando al margen la dudosa calidad de la película, de lo que sí le sirvió a Brandon Routh tomar las riendas del personaje de Clark Kent fue de trampolín en Hollywood, porque por mucho que su rostro hubiera aparecido ya con anterioridad en algunas series estadounidenses –como Las chicas Gilmore o Will & Grace–, su nombre no destacaba demasiado.
Con ese físico envidiable no se explica cómo no consiguió hacerse con papeles con más tirón como los de la cinta Lie to me, pero afortunadamente parece que en estos dos últimos años su carrera puede llegar a despegar finalmente. Lo último que conocemos de él en nuestro país es su personaje de homosexual en ¿Hacemos una porno?, la cinta de Kevin Smith en la que Seth Rogen y Elizabeth Banks se pasan a la industria pornográfica para conseguir dinero fácil que les ayude a pagar las deudas que les asfixian.
Una cinta que responde a la nueva ola de comedias made in USA que inauguró Judd Apatow y cuya fórmula se viene repitiendo con mayor o menor éxito en los últimos años para regocijo de público y crítica.