"¡Calzaros los guantes y a pelear!". Esta frase podria haber salido de cualquier pelicula de boxeo pero no, Paula Vazquez se la escucho a uno de los protagonistas de la serie Fama y se la ha apropiado para definir el ultimo reality show que presenta en Cuatro, Fama ¡a bailar! Y es que los diez chicos y las diez chicas que participan en el concurso estan ahi para revivir el espiritu de la mitica escuela neoyorquina e intentar conseguir la beca de un año en una escuela internacional que esta en juego. Hemos querido enterarnos de lo que se cuece POR ALLI, y LES hemos pedido a sus MAESTROS (Victor Ullate Roche, Lola Gonzalez, Marbelys Zamora, Rafa Mendez y Sergio Alcover) que nos desvelen los entresijos de esta peculiar academia de danza.
¿Quién no se acuerda de Leroy Johnson, el pandillero redimido por el arte, de la feísima Coco, de Shorofsky, el sufrido responsable de las clases de música, de la señorita Sherwood, de la ñoña Doris o de Bruno Martelli y su pelambrera. La película que Alan Parker rodara allá por los primeros ochenta dio lugar a Fama, una serie brillante (más cuando se estrenó que ahora) y camp (menos entonces que ahora) y, sobre todo, a un fenómeno social cuyas repercusiones no se hicieron esperar: véase el incremento en su día de solicitudes para acceder a las escuelas de baile y arte dramático o el posterior nacimiento de otras producciones más o menos inspiradas en la serie, como Un paso adelante o el propio musical homónimo, que todavía sigue de gira por España. Sin duda, la frase "La fama cuesta y aquí es os donde vais a empezar a pagar" (que la coreógrafa Debbie Allen -aka Lydia Grant- repite en los títulos de crédito iniciales de la serie) se ha grabado a fuego en nuestra mente y ha permanecido desde entonces como eslogan de esta producción. Eso es lo que significa llegar a ser un artista de prestigio. ¿O qué esperabas? Si algo nos enseñó este título emblemático es que quien algo quiere, algo le cuesta.
Si no, que se lo pregunten a las más de cinco mil personas que llamaron a la cadena de televisión Cuatro al enterarse de que estaban preparando un programa de televisión que concordaba a la perfección con la filosofía de la serie inicial. Esta vez, sin embargo, no iba a haber espacio para la ficción, sino para la realidad y el baile puro y duro, y así lo comprobó el millar de aspirantes que se atrevió a presentarse al casting y someterse a la dura mirada del equipo de profesores que forman parte de esta academia. Con el bailarín Víctor Ullate Roche como director de la escuela de baile, Lola González como jefa de estudios y los coreógrafos Marbelys Zamora, Rafa Méndez y Sergio Alcover como expertos jueces, más de uno ha querido comprobar desde el mes de noviembre si podía llegar a convertirse en una auténtica estrella de la danza. "A las pruebas de selección vinieron muchas personas que querían únicamente ser famosas, pero nosotros no hablamos de eso, sino de talento. Entiendo las ganas de la gente, pero cada uno tiene su papel en la vida, y el de mucha gente no es ser bailarín. Yo soy muy colega en la calle, pero muy exigente dentro de mis clases y como coreógrafo". El que deja las cosas tan claras desde el primer momento es Rafa Méndez, bailarín de estrellas como Robbie Williams, Kylie Minogue, Raffaella Carrá o Geri Halliwell (que se ha hecho famoso en los castings con su frase "Falta energy, más energy"). Y Lola González (que vendría a ser la Lydia Grant de este programa) le da la razón de una forma más suave: "Nosotros lo hemos pasado muy bien seleccionando a los bailarines, pero también hemos sufrido, porque han sido muchas horas, decisiones duras que tomar, ver a mucha gente... No podían entrar todos y se han quedado fuera profesionales muy buenos".
Todos esos que se han quedado fuera (sólo podían estar veinte dentro de esta academia situada en un pueblo de las afueras de la capital) habrán superado ya la decepción, y seguro que ahora son espectadores que, poco a poco, se han ido enganchando a Fama ¡a bailar!, que comenzó a todo ritmo el pasado 7 de enero, con Paula Vázquez como presentadora estrella. Sin embargo, ni ella ni los profesores de este talent show televisivo son todavía conscientes del éxito que están teniendo (audiencias mediante), como reconoce Sergio Alcover, un experto en danzas urbanas y, casualidades de la vida, bailarín en el musical Fama. "Sé que el programa está funcionando bien, pero todavía no hemos vivido las consecuencias, porque no tenemos tiempo para nada; nos pasamos el día entero en la academia con los chicos. Después, lo que menos me apetece es salir. De todas formas, yo soy un tío muy tranquilo y ni me entero de las cosas". En ese mismo grado de desconocimiento de lo que está sucediendo en el mundo (ni televisión ni relojes cerca, por ejemplo) viven diez chicos y diez chicas que pasan las veinticuatro horas del día viviendo el baile y luchando entre ellos para conseguir el premio de este programa: una beca de un año en una escuela internacional de baile. Eso es lo que más le gusta, sin duda, a Paula Vázquez, experta ya en presentar esta clase de realities, que confiesa que se ha comprado la serie original y, también, que era más bailonga antes que ahora. "La fama es una de las consecuencias del esfuerzo, pero lo que se están jugando estos chicos es continuar preparándose, que para mí tiene mucho más mérito. Además, lo que realmente me gusta es que no vamos a tirar de sensacionalismo, porque no va con nosotros. No he metido los dedos en los ojos a nadie en la selva y tampoco tengo la intención de hacerlo aquí. Bastante tensión hay entre los participantes por conseguir el premio".
Pero, ¿qué es lo que realmente buscan? ¿Qué características se tienen que cumplir para lograr esa beca que se otorgará dentro de tres meses? Víctor Ullate Roche, su director, lo deja claro. "Yo tuve la oportunidad de vivir la experiencia de estar un año en una gran escuela, con Maurice Béjart, y aprendí de todo. Hoy es algo prácticamente imposible de conseguir, así que estamos buscando a alguien que se lo merezca: a un bailarín completo. Eso no significa que busquemos únicamente al mejor bailarín, sino al mejor alumno, que sea dúctil a la hora de aprender otros estilos y que reúna unas buenas condiciones para trabajar con él o ella: que sea buen compañero, que tenga la ilusión, las ganas, la ingenuidad, la disciplina... Eso cuesta encontrarlo". Estando dentro de la academia de baile de Fama tampoco podíamos perder la oportunidad de preguntarles cómo sienta que tanta gente todavía siga considerando extraño (incluso un error o cosa de mariquitis, oiga) que los hombres se dediquen a la danza. Y es que se pudo comprobar que había bastante "padre de Billy Elliot" en los castings que no veía con muy buenos ojos que su hijo usase mallas... y nos sentó a cuerno quemado. La cubana Marbelys, criada a los pechos del Ballet Nacional de Cuba y rostro conocido de la televisión por haber colaborado en programas como Crónicas marcianas, busca una explicación lógica a este problema de mente cerrada. "La gente tiene la mentalidad de que bailar es sólo moverse, pero formarse como bailarín profesional es una carrera larga y maravillosa. Ojalá los padres comprendan que si uno consigue dedicarse en serio a esto, el punto de vista es otro. Da lo mismo de dónde vengas, quién seas, quién te guste o cuál sea tu ideología. El baile es todo y aquí es todo para los participantes y para nosotros. Eso es lo que realmente importa".
- Fama ¡a bailar! se emite en cuatro De lunes a viernes a las 15.30h. Fama ¡A BAILAR! non stop, el domingo a las 16.15h. tambien Puedes seguir fama las 24h en digital+.
mas informacion en www.cuatro.com/fama
Texto Sandra F. Molina Foto Alvaro Villarrubia
Maquillaje Tachy Cuesta y Miguel Angel Lucas
Peluquería Cristina Sanz para d-Look
