Empezó a reencontrarse en Versus, el apéndice con que realzó su sexto álbum, Raymond vs Raymond. En este, el eclecticismo porque apuesta juega a su favor. Usher suena más versátil que nunca, y la manera en que diversifica sus falsetes indica que mientras se busca a sí mismo ha encontrado su madurez como intérprete. Lástima de arranque con la indigna Can't Stop Won't Stop, arruinada por will.i.am y un innecesario guiño a Billy Joel. Scream (versión mejorada de DJ Got Us Fallin'...) es el primero de una lograda serie de números bailables que incluye Numb y Euphoria. Se ha entendido igual de bien con Swedish House Mafia y Klas Åhlund que con Danja, Diplo o Rico Love, y da el mismo gusto escucharle en medios tiempos como Show Me, slow jams de corte electro como What Happened To U y momentos retro como Sins Of My Father.
A.G.C.