La artista murciana ha formado una familia con su mujer en Suecia y se ha aliado con Hidrogenesse para dar forma en Barcelona a su tercer álbum como solista, Vigila el fuego. Demuestra que de localista no tiene nada, y de previsible, menos.
Entrevista Iván Salcedo
Foto Miguel A. Fernández
"Toda la vida me han gustado el country y artistas de los 50 tipo Buddy Holly y Patsy Cline", declara con un acento murciano que no ha perdido ni viviendo muchos años en Madrid ni ahora en la ciudad sueca de Malmö. "Descubrí ese tipo de música leyendo revistas, porque en La Manga, de pequeña, no había ni tiendas de discos ni nada". Unos gustos peculiares para una adolescente que vivía en lo que denomina "un pueblo fantasma", no cabe duda. "De muy pequeña me gustaban Bros, Whitney Houston..., lo típico. Ya en la adolescencia, junto con mi hermana Mabel [compañera de grupo en Hello Cuca, y que acompañará a Lidia en su actual gira] empecé a descubrir otras cosas. Yo no digo que no haya cosas guays en la música contemporánea, pero a mí me gusta rebuscar en el pasado".
Tras dos álbumes más herméticos, Vigila el fuego supone un punto de inflexión. Hidrogenesse han aportado un toque en su producción que le ha sentado muy bien a las canciones de Damunt. "Ya estaba bien de hacerlo todo sola. Me apetecía que las canciones sonasen más llenas, por decirlo de alguna manera. En directo quiero que pase igual". Esa capacidad para defender en soledad su música ha sido siempre señal de su seguridad como artista. "Una tiene que creer en lo que hace. Y yo esto lo hago de corazón". No es que ahora se sienta más insegura, pero sí con más ganas de interactuar. "Hace tres años estaba obsesionada con Suicide, y les pregunté a Hidrogenesse qué maquinitas creían que habían usado para conseguir determinados sonidos. Me apetecía abrirme a otros mundos, y ellos me dijeron que sabían cómo conseguir muchos de esos ruiditos. Así es como empezamos a hablar de hacer algo juntos". En un principio pensó hacer un álbum mucho más electrónico, utilizando bases programadas y demás, pero pronto desechó esa idea. "Al final compuse mis canciones en casa, como siempre, y ya en el estudio fuimos probando arreglos e ideas. Han sacado un sonido muy bonito; este disco entra más fácil que los anteriores, y me alegro".
No hay otro álbum nacional que suene como este, que según Lidia Damunt se creó entre muchas risas, a pesar de la intensidad de unas letras que son pura poesía, y que la confirman como una creadora de historias fascinantes. "A veces me las inspiran novelas o películas. La escritora, por ejemplo, la compuse a raíz de leer la novela de Gore Vidal Myra Breckinridge. Y La vida en un hilo está inspirada en la película de Edgar Neville". Cuesta etiquetar su música, y Lidia facilita el terreno. Decidió, junto a Hidrogenesse, que su estilo actual debería definirse como ‘dream folk'. "Muchos géneros musicales nacen gracias a etiquetas que los propios músicos se han inventado, está bien que existan". Damunt recuerda que ya ha generado unas cuantas antes. "En el disco anterior hablaban de ‘balada esotérica', ‘blues del Mar Menor'... Cuando empecé en solitario me autoetiqueté como ‘cantautora rockabilly'. Para que me digan que hago ‘folk rock' prefiero mi definición".
DESDE SUECIA CON AMOR
La cantautora murciana tiene desde 2009 su base de operaciones en Suecia. "Me fui por amor... a Emma". Acudió a la llamada de la que es su mujer -aunque se conocieron viviendo las dos en Madrid-, decidida a cambiar de aires. "Allí estoy viviendo la vida, centrada en mi música y en las tareas del hogar". Asegura no ser muy fan del pop sueco, así que no parece que le vaya a influir, al menos de momento. "Me mola Frida Hyvönen, pero no he encontrado más artistas que me interesen". Tampoco tiene intención de abrirse camino allí a nivel musical. "Lo que hago es ir mucho al campo. Más que sus grupos, lo que me gusta de Suecia es la naturaleza".
También habla muy bien del ambiente sueco que ha conocido. "Mälmo es una ciudad bastante gay, pero más de tías que de tíos. Ellos van más a Estocolmo, y las lesbianas, muy combativas y politizadas, se concentran más donde vivimos nosotras". No fue el motivo por el que se instaló allí, aunque agradece la casualidad. Y habla maravillas de la ‘normalidad' con que viven las parejas homoparentales, como la que ha formado ella. "Hay incluso guarderías para ‘niños rainbow', como se les llama. Hay todo un mundo en torno a las familias de padres gays, y mucho respeto".
Nunca ha actuado Lidia Damunt en ningún festival o evento gay o reivindicativo, simplemente porque nunca la han invitado. "Lo más parecido fue una actuación que di en un bareto gay en Lavapiés hace dos años, pero no me ha salido nada más, y no me importaría que pasara". Su homosexualidad no suele salir a relucir en entrevistas, pero no porque evite el tema. "La visibilidad está bien, y en España hay que apostar por ella más que nunca, vistas cómo están las cosas", asegura. "En mi caso, empieza a salir más este tema ahora porque en cuanto me preguntan qué hago en Suecia... pues lo explico, claro".
EL ÁLBUM VIGILA EL FUEGO ESTÁ EDITADO POR AUSTROHUNGARO. LIDIA DAMUNT ACTÚA EL 11 DE MAYO EN SENCELLES (MALLORCA), EL 22 EN MURCIA (FORUM FNAC), EL 24 EN MADRID (SIROCO) Y EL 26 EN BARCELONA (LA 2 DEL APOLO). MÁS INFORMACIÓN EN WWW.AUSTROHUNGARO.COM.