Puede que el primer toy boy célebre de Hollywood fuera Tim Robbins, seducido por Susan Sarandon (12 años mayor que él) en Los Buffalos de Durham. Pero si alguien se ha convertido en ídolo de las mujeres maduras deseosas de recuperar su juventud a través de jovencitos, ese es sin duda Ashton Kutcher. Si ya causaba el delirio entre las adolescentes gracias a sus apariciones en típicas películas de instituto, las señoras se volvieron locas por ese jovencito que prefería los encantos de Demi Moore –16 primaveras le saca– que los de sus tiernas coprotagonistas. Y es que, a pesar de haber cumplido ya los 30, Kutcher sigue manteniéndose en plena forma y se mueve como pez en el agua en el cine teen (si los actores de Al salir de clase pudieron encarnar eternamente a chicos del insti, ¿por qué él no?).
Si nos centramos exclusivamente en sus dotes de actor, lo cierto es que al chico tampoco le han dejado lucirse demasiado. Sus películas, desde la absurda Colega, ¿dónde está mi coche? hasta Adivina quién..., un imposible remake a la inversa de Adivina quien viene a cenar esta noche, no son precisamente obras maestras de la sutileza y el humor fino. Eso sí, le han ayudado a crear ese arquetipo de chico bueno, algo tontorrón y muy ganso que tiene tantas fans. El culmen de este papel llegó con Recién casados, una divertida comedia romántica junto a Brittany Murphy que recaudó más de 17 millones de dólares en su primer fin de semana en EE UU. Un éxito que pretende revalidar ahora junto a Cameron Diaz con Sucedió en Las Vegas, donde las risas y el amor se mezclan con un jugoso premio en los casinos de la ciudad del pecado.