De entre todas las historias que conforman la coral El exótico hotel Marigold, la que protagoniza Tom Wilkinson es, de lejos, la más cautivadora. En esta película que dirige John Maddon -el mismo director de la oscarizada Shakespeare In Love-, el actor inglés interpreta a un alto juez que fuerza su jubilación y decide abandonar su solitaria vida en Inglaterra para regresar a la India, país donde creció y vivió un primer amor adolescente cuyo recuerdo aún le atormenta. Y es que si ya resulta difícil recuperarse del primer fogonazo sentimental, la tarea es mucho más ardua cuando se trata de un amor a contracorriente en un país que no se caracteriza por ser especialmente tolerante con los derechos LGTB. Así las cosas, las ganas de ajustar las cuentas con el pasado guiarán la trayectoria de este hombre en un viaje que es, al mismo tiempo, una reivindicación de la pasión en la madurez y un digno recuerdo a las generaciones precedentes que no pudieron disfrutar de una libertad sexual.
No es la primera vez que Wilkinson -nominado en dos ocasiones al Oscar- trabaja con Madden, que ya le dirigió en la reciente La deuda y en la mencionada Shakespeare In Love, pero en ninguna de las anteriores logra despertar tanta ternura y simpatía como aquí. Y no es fácil erigirse en el alma de la película cuando en El exótico hotel Marigold comparte protagonismo con otros compañeros de generación que son, además, auténticas leyendas vivientes de la interpretación. Ahí están, por ejemplo, Maggie Smith o Judi Dench haciendo lo que mejor se les da, anciana cascarrabias la primera y mujer de armas tomar la segunda. A ellas se les suman unos divertidos Bill Nighy y Ronald Pickup y las menos conocidas, pero igualmente brillantes, Celia Imrie y Penelope Wilton.
La película El exótico hotel Marigold se estrena el 23 de marzo.