Se codea con las mejores de su generación, nadie cuestiona su talento y, sin embargo, siempre es una de las grandes ignoradas en los Oscars. Esto último podría cambiar gracias a Albert Nobbs, drama de época que dirige Rodrigo García en el que la actriz se traviste de hombre para sobrevivir. Una transformación que viene a completar una carrera con algunos de los personajes más recordados -la mayoría por maléficos- de las últimas décadas.
Texto Daniel Fraile
ALBERT NOBBS
Es su último papel en el cine, pero fue uno de los primeros que interpretó con éxito en el teatro. La conexión de Glenn Close con la historia de esta mujer que se hace pasar por hombre para poder trabajar en el Dublín del siglo XIX nació hace más de 30 años, cuando la actriz se metió por primera vez en su piel para The Singular Life Of Albert Nobbs, la versión teatral que adaptaba un cuento de George Moore. Desde entonces, llevarla al cine ha sido una de las empresas más costosas de su carrera. Resueltos los problemas de financiación -presume de no haber recibido ni un solo dólar de Hollywood-, Glenn Close se ha implicado a casi todos los niveles en esta nada discreta maniobra hacia el Oscar: protagoniza, produce, ha coescrito el guión y ha seleccionado meticulosamente un casting que incluye a los jóvenes Aaron Johnson y Mia Wasikowska. Solo ha dejado la dirección en manos de su amigo Rodrigo García, con quien ya ha trabajado en dos ocasiones anteriores.
ALEX FORREST
Ese pelo cardado, ese conejo en la olla, ese catártico final... Por excesiva y pasional, la amante acosadora que le arruinaba la vida a un adúltero Michael Douglas en Atracción fatal es por derecho propio uno de los mayores iconos del cine de los 80, personaje modelo de otros títulos de suspense sobre amores obsesivos que vendrían más tarde, para mayor gloria de las sobremesas televisivas. ¿Malvada? Glenn Close defiende que no, aunque el American Film Institute la sitúe en el séptimo puesto de su lista de los 100 mejores héroes y villanos. ¿Lunática? Sí, y de las mejores y más sensuales. Y eso que Close fue la cuarta opción que se barajó para el papel de Alex Forrest; antes se apuntaron los nombres de Debra Winger, Barbara Hershey y Miranda Richardson.
CRUELLA DE VIL
A día de hoy, esta es la única villana por definición a la que Glenn Close admite haber interpretado. Una bruja de manual que era, a todas luces, el mayor atractivo por el que merecía la pena transformar 101 dálmatas -y su secuela- de película de animación a acción real. Su pelo bicolor y esos estilismos imposibles bien justificaban todas las tropelías a las que quería someter a los perritos. Y puesto que la actriz tiene fama de quedarse con algunos de los vestidos de sus personajes, no sería de extrañar que aún guardase en su armario los mejores estampados.
MARQUESA DE MERTEUIL
Su retrato debería aparecer en el diccionario al lado de la palabra manipulación. Las maquinaciones de la marquesa de Merteuil junto al vizconde de Valmont (John Malkovich) en ese estilizado juego de intrigas y seducción que era la Francia del siglo XVIII de Las amistades peligrosas, de Stephen Frears, marcaron un punto y aparte en la carrera de Glenn Close, además de haberle granjeado su última nominación al Oscar hasta el momento -y acumula cinco-. Curiosamente, lo que más enorgulleció a la actriz durante el rodaje fue el sensual escote que lucía -acababa de dar a luz a su hijo-, y que lamenta no haber disfrutado nunca más. "Supongo que debería decir algo más intelectual sobre la película, pero solo recuerdo lo bien que me sentía por tener esos increíbles pechos", llegó a decir años más tarde.
PATTY HEWES
La culpa de que la actriz llevara cuatro años apartada de la gran pantalla la tiene la implacable abogada que interpreta en Daños y perjuicios, la serie que en los últimos años le ha otorgado el reconocimiento -dos Emmy y un Globo de Oro mediante- que el cine de Hollywood aún se resiste a concederle. Esta experta en litigios contra grandes compañías, que sigue una escala de valores muy particular en su lucha contra la corrupción, la convierte en una mujer desafiante y sin escrúpulos, o lo que es lo mismo, un papel 100% Glenn Close. Y si no, que se lo pregunten a Ted Danson y Rose Byrne... Lástima que haya anunciado que abandona la serie en esta quinta temporada, porque la televisión ha ido tratándola mejor conforme ha cumplido años. Para muestra, ahí están en la videoteca El león en invierno, The Shield o Serving In Silence, donde interpretaba a una coronel del ejército que hace pública su homosexualidad.
LA PELÍCULA ALBERT NOBBS SE ESTRENA EL 27 DE ENERO EN CINES DE TODA ESPAÑA.




