¡Cuan inescrutables son los caminos del Señor! Entiéndase la frase hecha: es un dato poco conocido que Ryan Gosling, más recordado por aquel zumo de melocotón y romance que era El diario de Noah, y después nominado al Oscar por Half Nelson, empezó junto a Britney, Christina y Justin (así, sin apellidos, que es como se nombra a los famosos de verdad) en el programa Mickey Mouse Club. Su oportunidad como actor, tras unas cuantas series televisivas, llegó con The Believer (El creyente), una película indie que triunfó en Sundance en 2000 y donde interpretaba a un neonazi con preocupaciones religiosas. No supo aprovechar muy bien este escaparate, que conste: lo siguiente fueron productos que decepcionaron, como Titanes: hicieron historia, o directamente horrorizaron, como 1, 2, 3, asesinato. La gran oportunidad llegaría con un giro hacia el galán romántico, en un cásting por el que nadie daba un duro y se convirtió en un éxito, en la ya mencionada El diario de Noah. Y a partir de ahí le ha ido mejor. Half Nelson no era una gran película, pero él estaba espléndido en su papel de profesor novato y fue nominado al Oscar. Ahora estrena Lars y una chica de verdad, que ha recibido algunas de las mejores críticas de la temporada, y muchos la consideran ya la comedia del año (al final va a ser que no es Juno, ¿no estaría bien?). Mientras tanto, poniéndonos frívolos, Gosling no solo se ha hecho mejor actor, también está más guapo. Es posible que, al igual que ocurre con sus ex compañeros de Mickey Mouse Club, algún día podamos decir simplemente "Ryan" y ya sepamos de quién estamos hablando. Al fin y al cabo, si pensamos en otros actores con ese nombre, ¿cuántos años hace que no tienen un éxito? No hay competencia.
¡Cuan inescrutables son los caminos del Señor! Entiéndase la frase hecha: es un dato poco conocido que Ryan Gosling, más recordado por aquel zumo de melocotón y romance que era El diario de Noah, y después nominado al Oscar por Half Nelson, empezó junto a Britney, Christina y Justin (así, sin apellidos, que es como se nombra a los famosos de verdad) en el programa Mickey Mouse Club. Su oportunidad como actor, tras unas cuantas series televisivas, llegó con The Believer (El creyente), una película indie que triunfó en Sundance en 2000 y donde interpretaba a un neonazi con preocupaciones religiosas. No supo aprovechar muy bien este escaparate, que conste: lo siguiente fueron productos que decepcionaron, como Titanes: hicieron historia, o directamente horrorizaron, como 1, 2, 3, asesinato. La gran oportunidad llegaría con un giro hacia el galán romántico, en un cásting por el que nadie daba un duro y se convirtió en un éxito, en la ya mencionada El diario de Noah. Y a partir de ahí le ha ido mejor. Half Nelson no era una gran película, pero él estaba espléndido en su papel de profesor novato y fue nominado al Oscar. Ahora estrena Lars y una chica de verdad, que ha recibido algunas de las mejores críticas de la temporada, y muchos la consideran ya la comedia del año (al final va a ser que no es Juno, ¿no estaría bien?). Mientras tanto, poniéndonos frívolos, Gosling no solo se ha hecho mejor actor, también está más guapo. Es posible que, al igual que ocurre con sus ex compañeros de Mickey Mouse Club, algún día podamos decir simplemente "Ryan" y ya sepamos de quién estamos hablando. Al fin y al cabo, si pensamos en otros actores con ese nombre, ¿cuántos años hace que no tienen un éxito? No hay competencia.