Tienen fama de excéntricos pero en su segundo álbum demuestran que en realidad buscan, como tantos otros músicos, la canción perfecta. En este disco hay al menos tres casi redondas. The Wicked & The Blind luce gracias al toque melancólico pastoril y a un estribillo épico; Too Insistent es su pizpireto acercamiento al indie pop; y en Slippery Slope se atreven a fundir en un mismo corte las sensibilidades propias de M.I.A. y de Lykke Li con acierto. Quizá todavía no puedan presumir de un estilo que les represente y les diferencie pero al menos demuestran que digieren y recrean bien sus principales influencias.
Iván Salcedo.
