El dúo sueco ha editado por fin Voyage, disco que sus seguidores llevaban dos años esperando. ¿Se han pasado de meticulosos o la industria les ha jugado una mala pasada? Su líder, Stefan Storm, nos revela las circunstancias de su largo, extraño y enriquecedor viaje.
Entrevista A.G.C.
Cuando nos encontramos por primera vez en Madrid hace dos años, Stefan Storm rebosaba ilusión. Las cosas no podían pintar mejor para el proyecto que comparte con Oskar Gullstrand, uno de sus mejores amigos y encargado de toda la parte visual de The Sound of Arrows. Les acababa de fichar Geffen, parte del conglomerado de Universal, y Storm se había mudado a Londres para trabajar con el productor Richard X en su primer álbum. No podía evitar soñar con una fama estratosférica alcanzada en tiempo récord. Al fin y al cabo, The Sound of Arrows nació como una vía de evasión para Stefan. "Sé que suena a tópico, pero yo, que crecí en un pequeño pueblo sueco, he utilizado siempre el pop como escape. Es algo que queda claro en el disco, que está planteado directamente como un viaje a una dimensión paralela".
Editar ese disco, el sueño de su vida, se tornó en una pesadilla. "De repente me tuve que enfrentar a un puñado de ejecutivos que se creían en poder de la verdad absoluta". ¿Cuántas veces hemos escuchado una historia parecida? "Yo tenía claro el álbum que quería publicar, estaba casi terminado, pero ellos empezaron a sugerir cambios y a retrasar el proceso. Lanzaron como single Nova, una canción que a mí no me convence, y encargaron a Tiësto una remezcla espantosa. Vi hacia dónde iban: querían convertirnos en un dúo de pop electrónico más". Stefan se volvió cada vez más arisco. "Entré en un estado mental raro, rechazaba sistemáticamente todas las propuestas que me hacían. Cuando me dijeron que querían reeditar M.a.g.i.c. [single que lanzaron por primera vez en 2009] me colapsé: me aterrorizaba que nos convirtieran en algo parecido a Mika, que nos vendieran como unos niños atrapados en cuerpos de adultos".
Geffen cerró al poco de reeditarse M.a.g.i.c. -que pasó sin pena ni gloria-, y The Sound of Arrows lograron, por suerte, hacerse de nuevo con los derechos de sus grabaciones. Su primera venganza fue lanzar, en junio, un fascinante vídeo de la canción, cuyo tratamiento rechazó la compañía. Rodado en nuestro país por Oskar, es una especie de trailer ficticio -con diálogos en español- de una película fantástica, protagonizado por los niños Miriam Martín y Fernando Boza. Crearon su propio sello y comenzaron a trabajar en el lanzamiento de Voyage, que por fin vio la luz en noviembre. "Y tenía que haber salido en agosto de 2010... Bueno, no puedo decir que esté contento de cómo ha resultado el proceso, pero sí aliviado. Necesitaba que el disco saliera de una vez y dejar de pensar en él. Lo único bueno de que se haya retrasado tanto es que los cambios que introdujimos a lo largo de estos meses lo han mejorado".
Cuenta Stefan que la primera edición física de Voyage se ha agotado. Claro, que hablamos de un lanzamiento independiente, no lo olvidemos, lo cual, en este caso, supone que han vendido 3.000 copias. Incluye un CD extra con versiones instrumentales de los temas, donde se percibe con claridad que Vangelis es el artista que más ha influido en Stefan ("admiro su capacidad para crear atmósferas"), y no Pet Shop Boys, por mucho que les comparen continuamente con ellos ("no nos identificamos con su actitud cool"). Aunque es consciente de que las connotaciones homoeróticas de sus fotos y de vídeos como el de Wonders les acercan, en cuanto a sensibilidad estética al menos, a dúos como el formado por Tennant y Lowe. "Empezamos con el rollo homoerótico siguiendo la estela de Lo-Fi-Fnk, que además son amigos. Pensamos ‘si a ellos les funciona para llamar la atención, igual a nosotros también'. Pero es una línea de la que nos estamos alejando; no queremos que nadie piense que frivolizamos o vamos de algo que quizá no somos". En ese ‘quizá' está la clave de esta cuestión: en estas mismas páginas, Stefan comentó que Oskar tenía novia ("nunca se me volvió a escapar"), con lo cual todos los ojos se posaron en él con la pregunta ‘¿es o no es (gay)?'. Al planteársela directamente, se ruboriza. "Mejor mantener el misterio, ¿no? Entiendo el morbo pero mejor dejarlo así... En cualquier caso, me parece que si músicos heterosexuales juegan con imaginería gay sin miedo al qué dirán es una actitud que contribuye a la normalización".
Stefan, responsable casi al cien por cien de la música de The Sound of Arrows, no concebiría ocuparse solo de todo. "Oskar es tan importante y necesario como yo. Estamos orgullosos de haber creado un todo con cohesión: las canciones, el diseño de los discos, los vídeos..., todo está relacionado y contribuye a crear lo que pretendemos transmitir". Una obra que se llegó a rumorear que había servido de inspiración, junto con los últimos trabajos de Jessica 6 y Beth Ditto, a la mismísima Madonna de cara a su inminente nuevo disco. "Cuando empezamos a ser noticia en Suecia gracias al rumor quise creer que podía ser cierto. Hasta que se filtró la maqueta de su nuevo single...".
EL SINGLE WONDERS SE HA PUBLICADO EN UNA EDICIÓN LIMITADA DE VINILO EN NEONGOLD-RECORDS.COM. EL ÁLBUM VOYAGE ESTÁ EDITADO POR SKIES ABOVE. MÁS INFORMACIÓN EN THE SOUND OF ARROWS.COM.

* Will Young: Jealousy. Un ejemplo de que, en un momento en el que estamos invadidos por el pop trancero sin alma, se pueden hacer bellas y sutiles canciones pop.
* Dante: Next To You. Una joyita poco conocida de un artista sueco amigo mío. Los potentes bajos y la sentida interpretación hacen de él el Jai Paul de 2011.
* Dirty Vegas: You Loft My Acid. Una rareza analógica de una banda que siempre logra sonar interesante. Un tema hipnótico que te provoca un gran subidón cuando llega su estribillo a lo I Feel Love.