Polémico y original, el último premio Odisea de Literatura, Diles que me quieres, desmonta algunos tópicos gays y pone el acento en la homofobia imperante en el mundo del deporte, metiéndose en la piel de un famoso futbolista que se debate entre salir o no del armario. ¿Su autor es un iluso o un visionario?
Entrevista Daniel Fraile
Foto Miguel A. Fernández
Nadie se lleva las manos a la cabeza por que personalidades homosexuales acaparen la atención de la vida pública en casi cualquier ámbito, pero en materia deportiva -más concretamente futbolística- aún son muchos los tabúes por desmontar, por no decir todos. Ángel Hernández se apresura en dejar claro que la de Diles que me quieres, XIII Premio Odisea de Literatura, no es una historia inspirada en su propia experiencia con el mundo del deporte. Los paralelismos están de más, pero, al igual que el personaje protagonista de la novela, Ángel es un español afincado en Alemania, adonde se fue desde Tenerife hace 18 años -por amor, confiesa- a trabajar como profesor de español y donde ha desarrollado esta primera novela, en la que ha querido conjugar su afición por el fútbol con la homofobia que se le asocia. "Mi pasión por el fútbol ha ido aumentando con los años. Tengo amigos, también homosexuales, a los que les encanta, y de nuestras conversaciones surgió la idea de abordar este tema del que se habla poco en España, al contrario que en Alemania. Le di muchas vueltas a la trama hasta que me decidí a escribir la novela".
De ese modo surgió la historia, en primera persona, de Davi, un editor que vive a caballo entre Colonia y Madrid, y en cuyo camino se cruza Fran, un famoso futbolista en el armario que vive angustiado por su homosexualidad. Justo en un momento en que se había propuesto no volver a pasar por un amor tormentoso, Davi inicia una difícil, secreta e ‘intencionadamente cursi' relación con él, que sufre los envites de todo a su alrededor y por la que deberá pagar un alto precio. Las falsas apariencias, la presión de los compañeros de banquillo, el acoso de la prensa, el miedo a perder patrocinios y, sobre todo, la angustia y frustración personales les llevarán a plantearse el inevitable dilema: ¿hacerlo o no hacerlo público? Según su autor, esta es una cuestión que en Alemania está muy presente. "Se habla, se escribe mucho sobre ello, pero aunque la Federación Alemana de Fútbol ya ha anunciado que se ocupará activamente de preparar el terreno por si cualquier futbolista quisiera salir del armario, siguen ocultos excepto casos contados de deportistas retirados o equipos femeninos, donde sí hay lesbianas reconocidas. Nadie anima a nadie a que se arriesgue a salir del armario, es mayor el miedo a echar a perder una carrera prometedora, cosa que también entiendo", explica. "Pero quiero dar a entender que esta es la única forma de dar un paso adelante. Con el ejército pasó lo mismo en su día, los primeros casos fueron un escándalo y hoy ya nadie se ocupa de ello. Por lo menos habría que atreverse a poner el asunto sobre la mesa y facilitar que quienes estén en esa situación, que es gravísima, puedan dar el paso".
De la situación en España -salvo por equipos amateurs o alguna peña gay que otra-, mejor ni hablamos. Por eso el autor decidió ambientar su novela en un futuro no muy lejano, para ahorrarse problemas y que nadie pudiera darse por aludido. "Consecuentemente, he huido de las comparaciones con jugadores reales, aunque se oigan rumores continuamente. Es verdad que he tenido contacto con gente de la profesión, pero he querido evitar el morbo de las especulaciones". El autor no va más allá, pero en Diles que me quieres estamos en 2040 y la vida, salvo por algún que otro gadget de más, no parece haber cambiado demasiado, incluida la manera en que el mundo del deporte percibe la homosexualidad. Algo que invita al lector a pensar que estamos a años luz de la total aceptación. "Este tema va a seguir existiendo durante muchas décadas. No estamos en absoluto al final del camino. En España no veo mucho movimiento, aunque tampoco veo a nadie manifestándose en contra de las salidas del armario".
De lo que sí presumen la novela y su autor es de romper el tópico de que a la comunidad gay no le interesa el fútbol, solo los futbolistas. "Reivindico el derecho a que nos guste cualquier tipo de deporte sin prejuicios. No es que sea un tópico falso, pero no es una exigencia, ni mucho menos un mandamiento. Se ajusta tanto a la realidad como que los gays estamos constantemente rodeados de plumerío". Aunque en la novela aproveche para jugar con el morbo inherente al mundo del fútbol. "Es que los tabúes, lo prohibido en general, resultan siempre más atractivos a la hora de escribir".
LA NOVELA DILES QUE ME QUIERES, XIII PREMIO ODISEA DE LITERATURA, ESTÁ PUBLICADA POR ODISEA EDITORIAL.