Acaba de editar su noveno álbum, nueva prueba de que es una artista inclasificable y con una fuerte personalidad, que sigue su camino sin preocuparse por el qué dirán. Mujer de pocas palabras, sigue teniendo mucho que cantar.
Entrevista A.G.C.
Foto Charlie Gross
Coge el teléfono en París, donde promociona Weather, álbum que edita un sello europeo, Naïve. "Ojalá en Estados Unidos me quisieran y me entendieran como en Europa", confiesa. Recién terminada su gira europea de presentación, ofrece sus últimas entrevistas antes de volver a "una tranquila casa de campo al norte de Nueva York". A pesar de que su profunda voz puede intimidar, el tono relajado -similar al que desprende Weather- indica que Meshell contesta de buena gana. "Aunque prefiero tocar que hablar. El mundo está inundado de gente que habla y habla". Aun así, habló.
SHANGAY EXPRESS: ¿Por qué un disco tan contenido como Weather?
MESHELL NDEGEOCELLO: Hay tal caos en el mundo que me propuse ofrecer algo para contrarrestarlo. Quería seguir dejando que el amor, lo único verdaderamente interesante que ha habido en mi vida, junto con mis hijos, me inspirara. Son los dos motivos que me mantienen atada a este planeta. Junto con mi música, la buena comida y los viajes, claro.
S.E: Con Plantation Lullabies te hiciste famosa de la noche a la mañana hace dieciocho años. ¿Qué recuerdas de aquel periodo?
M.N: Me alegro de que me pillara lo suficientemente joven [con 25 años] como para divertirme con la situación. Mucha gente se vuelve adicta a la fama y al reconocimiento público; a mí no me pasó, ni siquiera me tomé aquello demasiado en serio. Lo mejor es que di la vuelta al mundo y toqué con artistas increíbles, lo demás es mera anécdota. Lo que me importan son mis discos: son como cápsulas del tiempo que me recuerdan lo que viví en cada momento.
S.E: ¿Ha sido la música la mejor herramienta para superar los malos momentos?
M.N: Sin duda. Si no hubiera tenido mi música, a estas alturas estaría o colgada de las drogas o directamente muerta.
S.E: Si Bitter (1999) refleja tu etapa más oscura, ¿podríamos decir que Weather, que tiene un sonido parecido, es su reverso positivo?
M.N: Es un disco con más luz, pero no tan positivo, porque en él me cuestiono todo lo que hay a mi alrededor. Ojalá que provoque el mismo efecto en quien lo escuche... Cuando grabé Bitter tenía el corazón roto y había perdido la ilusión por vivir. Y en él cantaba un tema con Joe Henry, que es, curiosamente, quien ha producido Weather.
S.E: Este año has dado varios conciertos en los que únicamente interpretabas temas de Prince. Una oportunidad de recuperar a la Meshell más funky...
M.N: Fue una experiencia muy divertida, ojalá pueda repetirla. Y no solo interpretando el repertorio de Prince, también me gustaría hacerlo con el de David Bowie. Prefiero mirar hacia atrás recuperando la música que me inspira que hacerlo con la mía propia. Por eso en mis conciertos habituales no suelo tocar demasiados temas antiguos, prefiero centrarme en los recientes.
S.E: ¿Sigues manteniendo contacto con Prince?
M.N: No, es un poco imbécil, así que prefiero mantener la distancia. En un momento [en 1996] que hubo una buena conexión entre nosotros, aunque brevísima... Tengo una personalidad muy fuerte y soy tozuda, y eso no es algo que Prince tolere. No pasa nada, sigo adorándole como artista, porque es quien me hizo dedicarme a esto.
S.E: Recientemente has grabado con el productor de house Miguel Migs. ¿Tenías mono de música de baile, años después de colaborar con Basement Jaxx?
M.N: La verdad es que sí. Me encanta Miguel Migs, y a raíz de cantar con él he grabado varios temas más en esa onda que espero publicar pronto. Miguel me hizo recordar mi pasado como club kid y reactivó mi pasión por el disco y el house clásicos. Aún voy de vez en cuando a discotecas, aunque en vez de ir directa a la pista me escondo en una esquina. No quiero que me miren raro por ser una mujer de cuarenta y tres años en una discoteca [risas].
S.E: En su momento mucha gente te miró raro por declararte bisexual. ¿Eso es ya historia?
M.N: Sí. Aprendí que la gente debe aprender a meterse en sus asuntos. Y que todos debemos olvidarnos de religiones y del miedo a arder en un fuego eterno... A día de hoy, más que hablar de mi condición lo que hago es actuar. Por eso he colaborado con Dan Savage este año en un libro sobre bullying [parte del proyecto It Gets Better]. Quiero ayudar a la gente joven que es discriminada por ser gay.
S.E: ¿Has sufrido tú esa discriminación?
M.N: En su momento, incluso por gente homosexual, la más virulenta de hecho, incapaz de aceptar y respetar que me gusten tanto los hombres como las mujeres. Pues así es. Amo el amor, y me niego a limitarme.
S.E: En estos momentos tu pareja es una mujer.
M.N: Sí, llevamos juntas seis años. Antes tuve amantes masculinos también increíbles. Y tengo dos hijos maravillosos. He formado la familia que quiero.
S.E: ¿Qué objetivos te marcas en esta etapa de tu vida?
M.N: Quiero grabar dos discos más. Solo dos. Los tengo en mi cabeza, espero poder hacerlos. Y quiero hacerme feliz. Con los años me he dado cuenta de que no puedo vivir pendiente de hacer felices a los demás; ahora disfruto más porque solo busco complacerme a mí misma.
EL ÁLBUM WEATHER DE MESHELL NDEGEOCELLO ESTÁ EDITADO POR NAÏVE.