Texto Rafa Cervera
Ilustración www.ivansoldo.com
Ningún solista, de todos los que ha dado la música pop desde que esta existe, posee el inagotable influjo musical y estético de David Bowie. Su influencia crece a medida que pasan los años y, al contrario de lo que ocurre con otros ídolos, ya no necesita hacer nada para ser admirado, recordado y, en su caso -tras ocho años de ausencia-, añorado. El 8 de enero cumplirá 64 años y en junio, Ziggy Stardust, la más famosa de sus creaciones, el personaje que borró las barreras entre lo masculino y lo femenino, cumplirá 40 años.
Aquel verano de 1972, solo cinco años después de que se legalizara la homosexualidad en Inglaterra, Bowie hizo de la ambigüedad sexual una declaración de principios, vestido por Kansai Yamamoto, maquillado por Pierre Laroche y armado con una visión artística que dislocó la música moderna. Y sí, se hace extraño no tener noticias de Bowie, pero cada tanto su influencia se vuelve a colar en la cultura pop, porque alguien ha vuelto a hacer una versión suya (los últimos han sido The Horrors) o porque uno de sus singles se convierte en banda sonora para una campaña publicitaria o inspira una serie televisiva.
Este mes, Kate Moss lo homenajea (y es la segunda vez que lo hace) desde la portada del Vogue francés transformada en Ziggy. No es el único indicio de la reverencia que se le profesa a Bowie, el esquivo artista que no se molesta en dar señales de vida para desmentir los rumores que insisten en que sufre una grave enfermedad (cosa que, durante su reciente visita a Madrid, su productor y amigo Tony Visconti desmintió), pero se apresura a desmentir que jamás haya escrito un guión cinematográfico a medias con Jagger. Ese Bowie que, muy coherentemente, ha negado los derechos para que se haga un musical con sus canciones, porque este mundo no es lo suficientemente grande para que algo tan majestuoso como Heroes coexista con Heroes: The Musical.
En octubre, el guitarrista Robert Fripp (parte indispensable de la citada Heroes) escribía en su blog que había tenido una cita de trabajo con Bowie a la que también se había sumado Brian Eno, y en la que habían fluido gran cantidad de ideas. Ojalá que esas ideas cuajen y se materialicen pronto. Mientras tanto, solo nos queda desearle un feliz cumpleaños, Mr. Bowie. Y por favor, felicite a Ziggy Stardust de nuestra parte.
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