A la felicidad por el baile. En cualquier momento del año se puede vivir a rajatabla esta máxima, tan beneficiosa para la salud y el alma, pero es en verano cuando mejor predisposición tenemos para llevarla hasta el límite. En esta (tu) revista siempre hemos prestado especial atención al dance. Frente a otras publicaciones que lo desdeñan por su carácter populista y masivo, nosotros siempre hemos defendido la validez de un estilo que genera himnos con fecha de caducidad marcada, sí, pero que dan mucho juego mientras les queda batería para hacer bailar. Shangay DiscoPrideStyle es un apañado manual en el que no están todos los que son, pero sí son todos los que están. El dance se ha convertido en un género que vive una efervescencia sin parangón, y no está de más repasar algunos de los hits imprescindibles de los últimos meses. Reunidos, amplifican su alcance, y nos permiten ver claro qué elementos imperan en la gran mayoría del pop bailable que arrasa en listas y pistas por igual.
Este doble volumen se abre y se cierra con temas nacionales. Es una apuesta clara por himnos reivindicativos y a reivindicar: El cielo no entiende de OBK y Yo quiero bailar de Sonia y Selena se incluyen en sus nuevas versiones 2011, y las dos mantienen toda su fuerza: la primera lanza un mensaje de tolerancia mientras te hace bailar, la segunda te hace feliz al bailarla sin más. También está ahí Soraya, faltaría más. Y Beth Ditto, que junto con Hurts (remezclados por Freemasons) ponen una nota cool. Junto a Mr. Saxobeat, Hello y tantos temas imprescindibles de esta temporada se incluyen varios featurings notables, protagonizados por Sophie Ellis-Bextor, Chris Brown, Craig David, Snoop Dogg, Kylie Minogue, Will.i.am y hasta Rafaella Carrà. Nadie se resiste hoy día a un coqueteo, más o menos extremo, con el dance. De ahí el peso específico de un recopilatorio como este.
KENNY BEAT