Celebran quince años como compañía y diez desde la primera vez que visitaron nuestro país. Mucho ha pasado desde entonces, y se ve que a sus creadores, Eylon Nuphar, Boaz Berman y Roy Ofer les queda cuerda para rato. Los dos últimos hacen de portavoces en este improvisado recorrido por la historia de la compañía multidisciplinar, que se completa con la programación de Momentum en el teatro Coliseum de Madrid.
Entrevista Andrea Miotto
Foto Miguel A. Fernández
SHANGAY EXPRESS: ¿Cómo festeja Mayumana quince años como compañía?
ROY OFER: Decidimos celebrar un gran espectáculo en Israel, delante de cinco mil personas, que combinara todas nuestras creaciones hasta la fecha, con algunas de las piezas más famosas de nuestros montajes. Convocamos a artistas de cerca de treinta países diferentes, algunos de los cuales habían trabajado con nosotros en el casting original de la compañía hace quince años. Fue especial, porque no queríamos hacer una retrospectiva de nuestro trabajo, sino algo con un valor artístico nuevo a partir del material audiovisual que hemos ido grabando durante todo este tiempo. Tenemos pensado intentar traerlo a España en el futuro.
S.E: ¿Han cambiado mucho las cosas en la compañía desde entonces?
BOAZ BERMAN: Estamos continuamente cambiando cosas. Desde que hicimos el primer espectáculo, sin pensar demasiado en su repercusión, no hemos dejado de evolucionar, y nuestros intereses no han parado de crecer. El mayor cambio ha sido la incorporación de la tecnología y la intención de desarrollar un nuevo lenguaje, en torno a una temática concreta, con cada nuevo espectáculo; por ejemplo, el concepto de tiempo en Momentum. También empezamos a trabajar con el vídeo, que aumentaba las posibilidades, y a apostar más por la parte musical. El resultado es que ahora nuestros shows son mucho más ricos y tienen un guión más sólido.
Roy: Cuando empezamos, basábamos el espectáculo exclusivamente en el ritmo. A lo largo de los años, conforme la compañía ha ido creciendo, hemos conocido a más artistas y hemos recibido influencias de los países que visitábamos, incorporando las nuevas tecnologías y convocando audiciones que nos han permitido que cada nuevo miembro contribuya con su propia personalidad y creatividad. Esto es lo que ha hecho que ahora Mayumana tenga espectáculos temáticos de danza, movimiento, percusión, canto, música en directo y con la colaboración del público.
S.E: ¿Cómo recordáis ahora vuestro primer espectáculo?
Roy: Aquel primer proyecto respondía a la necesidad de fijar los elementos básicos de la compañía. Todo el mundo creía que aquello era un show sobre la percusión, pero en realidad iba sobre la creatividad, sobre cómo expresarse, abrir la mente y ver que todo es influenciable. Quince años después, mantenemos ese espíritu.
S.E: ¿Cómo es una audición tipo de Mayumana?
Boaz: Primero hacemos una convocatoria masiva, con pruebas de ritmo y coordinación básicas, para hacer una criba general y comprobar quién responde mejor. A partir de ahí, nos fijamos en qué es lo más interesante de cada uno sobre el escenario, para ver qué clase de personaje se le puede asignar, su condición física, creatividad, su manera de bailar y si sabe cantar y tocar algún instrumento. Más tarde comprobamos si pueden trabajar en equipo y si se saben adaptar a nuestros movimientos.
Roy: Es decir, lo que en español vendría a ser un artista completo [lo dice en español]. Pero es muy difícil de encontrar, por eso tenemos a gente de tantos países. Se necesita habilidad para moverse, sentido del ritmo, sincronización y, aparte de todo eso, ser capaz de aprender rápido y tener una personalidad muy marcada, pero siempre sabiendo que en Mayumana no hay estrellas. Aquí la plantilla al completo es la única estrella, eso es algo que nos diferencia de muchas compañías. Y aprovecho para decir que siempre estamos buscando gente nueva, así que quien lea esto y esté interesado ¡que nos envíe el currículum!
UNA GRAN FAMILIA
S.E: ¿Es dura la vida en la compañía?
Roy: Depende. Es difícil conciliar tu vida personal con un trabajo tan exigente y agotador como este, pero para quien le gusta estar encima de un escenario, esta es la mejor vida posible. Tenemos gente con nosotros que solo sabía bailar cuando se incorporó a la compañía y que ahora es capaz de cantar, actuar, tocar instrumentos y montar sus propios espectáculos. Somos como una gran escuela.
S.E: ¿Es el ambiente de Mayumana tan idílico como parece desde fuera?
Roy: Creo que habría que preguntárselo a los miembros de la compañía. Trabajamos muchas horas juntos y eso a veces no es fácil, pero al final la convivencia se consigue. Puede parecer muy idílico, y es porque estamos rodeados de gente que realmente quiere formar parte de esto y que tiene pasión por actuar. Por eso cuando hacemos audiciones buscamos a gente con ganas de aprender, adaptarse y formar parte de un equipo. Al final hemos desarrollado una especie de lenguaje propio que nos convierte en una familia en la que no importa de dónde seas.
S.E: ¿Ha habido momentos críticos a lo largo de estos años?
Roy: ¡Un montón! Hemos sufrido crisis internas y problemas económicos, como cualquier compañía. Hay que tener en cuenta que, desde hace casi quince años, casi todos los días se representa un espectáculo de Mayumana en alguna parte del mundo, con los problemas que eso acarrea. A pesar de todo, nos las hemos arreglado para poder vivir de esto.
S.E: ¿Qué momentos recordáis como los más especiales de vuestra trayectoria hasta ahora?
Roy: Recuerdo especialmente cuando fuimos a Argentina justo después de la crisis del corralito. Montamos un desfile improvisado en el centro de la ciudad al que se sumaron cerca de tres mil personas. La gente comenzaba a llorar de la emoción, y esa es un poco nuestra filosofía, hacer que olvides tus problemas al menos durante un par de horas. También recuerdo que hace unos años en Madrid, durante la Noche de los Teatros, nos pidieron hacer algo especial en la puerta del teatro Nuevo Apolo. Se llegó a juntar tanta gente que se colapsó la calle, y la policía estuvo a punto de no dejarnos actuar por motivos de seguridad. Al final salimos, intentamos distribuir a la gente por grupos y montamos un show de más de una hora que me puso la piel de gallina [en español de nuevo].
EL ESPECTÁCULO MOMENTUM SE REPRESENTA EN EL TEATRO COLISEUM (GRAN VÍA, 78) DE MADRID DEL 16 DE AGOSTO AL 4 DE SEPTIEMBRE.


