En cuestión de un año, el portorriqueño ha pasado de ser una superestrella de personalidad enigmática a responder a toda clase de preguntas sobre su vida privada. Reconvertido en adalid de los derechos LGTB en Latinoamérica, se muestra entusiasmado con que su gira Música+Alma+Sexo recale en Madrid justo en la fecha en que se celebra internacionalmente el día del Orgullo gay.
Entrevista Pablo Giraldo
SHANGAY EXPRESS: La gira Música+Alma+Sexo llega a España en plenas fiestas del Orgullo. ¿Adquiere un sentido especial para ti?
RICKY MARTIN: Totalmente. Coincide con el Orgullo Gay no solo en España sino a nivel mundial, y me emociona especialmente el de Puerto Rico, que este año ha tenido mucha más asistencia que en años atrás, algo que para mí significa mucho. No sé si yo he tenido algo que ver, pero desde luego este año ha sido muy importante para mí y mi familia. Poder escribir mi libro y desahogarme de la forma que lo he hecho me ha abierto la mente en muchos aspectos. Abrir la gira en Portugal y poder pasar la semana del Orgullo en España es algo que me parece perfecto, casi una mágica manifestación del cosmos. Noto que ahora todo fluye de una manera orgánica y simple, sin presión alguna ni obsesión por ser o no aceptado. La música nace de otro lado, tanto físico como mental. Ahora me subo a un escenario y simplemente soy.
S.E: Llegas en un año en el que las fiestas del Orgullo de Madrid han estado a punto de no celebrarse por falta de entendimiento con las instituciones
R.M: Yo no puedo ser más partidario de que se celebren estas fiestas, es algo que tiene que pasar en todas las partes del mundo. Me extraña lo que me estás diciendo, no estaba informado de la situación. Ya no solo como latinoamericano, sino como ciudadano del mundo, España ha servido de ejemplo para que otras muchas naciones como México, Brasil o Argentina dieran pasos sólidos hacia la igualdad en materia de derechos LGTB. Ahora no podemos dar pasos hacia atrás, creo que debemos seguir participando en el Orgullo y con más fuerza que nunca.
S.E: Alma y música están muy presentes en tu último disco. ¿Reservas la parte más sexual para los conciertos?
R.M: Definitivamente, el show es mucho más erótico. Lo único que puedo decir es que conozco a personas de mentalidad conservadora que han venido y dicen que se sienten mejores personas después de ver el concierto [risas]. La gira es un grito revolucionario por la igualdad, quiero hablar en nombre de aquellos que son marginados. Repasamos viejos tiempos de mi música, pasamos por lo que fue mi crossover al mundo anglosajón y llegamos al día de hoy con un ambiente carnavalesco donde todo el mundo termina bailando. Es 1 hora y 45 minutos en la que también hablo y planteo mi proceso espiritual, todo por lo que he tenido que pasar para llegar donde estoy a día de hoy. Además, estoy encantado de volver a trabajar con Armani y de que haya diseñado todo el vestuario, de un gusto increíble.
S.E: Hace mucho tiempo que no venías de gira por España. En estos cuatro años te ha pasado de todo, desde tu paternidad a tu salida del armario y tu estabilidad emocional, que has volcado en las letras de MAS. ¿Sientes esa necesidad de compartirlo con tus fans?
R.M: Creo que es un disco especial, muy transparente para ellos. Pero es importante mencionar que lo que yo hice diez años atrás no era una mentira. Lo hice según mi realidad en aquel momento y, cuando lo escucho ahora, me sigue pareciendo bueno. Sí, ahora estoy en otro momento de mi vida y me encanta no estar haciendo lo mismo que hace una década, pero eso es porque he evolucionado. Eso de pasar por la vida sin asumir riesgos ya no es parte de mi lema. La vida es corta, así que lo he hecho por mis hijos y porque ¡qué caramba, me siento bien!
HACIENDO BALANCE
S.E: ¿Qué piensas cuando miras atrás y revisas ese repertorio de latin lover con canciones como María o She Bangs?
R.M: ¡En quién las cantaba y cómo! [risas] Podemos hacer setecientos chistes al respecto, pero me los reservo para mí y mis amigos, con los que me muero de la risa con eso de She Bangs y Livin' la vida loca. Insisto, en aquel entonces estaba viviendo lo que yo quería que fuera verdad. Esas eran las imágenes que yo necesitaba, ya fuera por los códigos sociales, por mi religión o porque pensaba que el público exigía eso de mí, aunque luego no tuviera nada que ver con mis sentimientos. El autorrechazo fue tan fuerte en esa época que forcé al máximo esa imagen de mí. Lo que pasa es que, hoy en día, en el show sigo cantando todas estas canciones y adoptan una forma casi paródica que a todo el mundo le encanta. He aprendido a reírme de mí mismo.
S.E: Automáticamente te has convertido en un referente gay para Latinoamérica. ¿Te reconoces en ese papel o es un peso con el que no quieres cargar?
R.M: Me hace feliz poder compartir mi testimonio. Aunque existan discursos muy diferentes y muchas creencias sobre la aceptación de tu orientación sexual, como latinoamericano y portorriqueño comparto lo que yo sentí, mis miedos, incertidumbres y frustraciones para que otros jóvenes y no tan jóvenes vean lo que está pasando con mi vida. Yo siempre he sido un defensor de los derechos humanos a través de mi fundación, y esta causa me toca muchísimo. Donde quiera que me pregunten voy a hablar y compartir mi testimonio, que ojalá sirva de ayuda. Además, creo que mi carrera nunca ha ido mejor: los conciertos se llenan, los discos se venden y, lo más importante, estoy feliz. ¡Si mi cuenta de Twitter ha aumentado de tres mil a tres millones de seguidores! Todo ha sido mucho mejor de lo que yo esperaba.
S.E: Si llegas a saber la respuesta positiva de tu público, ¿lo habrías hecho antes?
R.M: ¡Claro! Si yo hubiera sabido que me iba a sentir tan bien y que el público y la prensa iban a recibir esto de una manera tan linda, lo hubiese dicho hace diez años. Obviamente, hace una década yo vivía con esa angustia por la que tantos pasamos y ni sabía que iba a llegar a este nivel de madurez tan firme y sólida. Es una cuestión de dignidad y autoestima.
S.E: Habrá quien quiera ver en tu salida del armario y en tu biografía una estudiada maniobra de marketing...
R.M: Pues que piensen lo que quieran, porque si lo hubiera hecho hace veinte años habrían dicho lo mismo. ¿Ricky Martin buscando fama para relanzar su carrera? ¡No me jodas! Se nota que no saben lo que es liberarse de algo tan pesado.
S.E: ¿Llegaste a recibir presiones por alguna parte?
R.M: No, fue algo muy individual. En el capítulo cuarto de mi biografía trato de sacar conclusiones, pero pienso que pueden ser mil cosas. Yo no sé qué me mantuvo tan alejado para llegar a ese punto de rechazo. Pudo ser mi religión, que me decía que sentir de esta manera era una cosa diabólica, o el Ricky Martin como símbolo sexual, las expectativas de la sociedad... Hay muchos hombres y mujeres lidiando con el mismo rollo, y nunca es tarde si la dicha es buena.
S.E: ¿Y cómo ve uno las directrices de la Iglesia después de salir del armario?
R.M: Todas las religiones tienen algo de belleza, aunque solo sea porque a millones de personas les traen algo de paz. Según lo que yo he aprendido, lo peor que puedes decirle a alguien es que su fe está equivocada. Mi contacto con Dios es más sólido que nunca ahora mismo, y esa es la energía que entra en mi hogar. Por eso siento tanta calma a día de hoy.
S.E: ¿Qué tal llevas que todo el mundo quiera saber detalles sobre tu vida privada?
R.M: ¡Qué le voy a hacer! No tengo nada que esconder, no estoy haciendo nada malo. Me preguntan ¿estás enamorado? Pues mira, sí, tengo a mi pareja y estoy feliz con él y mis hijos. Honestamente, se escriben mil cosas, entre ellas incluso algunas que me gustaría que sucedieran, como que quiero ser padre de una hija, y pienso que no están diciendo nada malo. Si dijeran que soy un narcotraficante me preocuparía...
S.E: ¿Darías algún consejo a algún compañero de profesión en tu misma situación?
R.M: No, porque la manera más fácil de ganarse enemigos es intentando cambiar a la gente. Solo puedo compartir mi experiencia en este proceso tan maravilloso e intenso. Diría que los resultados hablan por sí solos. Cuando trataban de obligarme a salir del armario me angustiaba mucho más y me alejaba de ese camino.
RICKY MARTIN ACTÚA EL 24 DE JUNIO EN MÁLAGA (AUDITORIO MUNICIPAL), EL 25 EN MURCIA (PLAZA DE TOROS), EL 28 EN MADRID (PALACIO DE LOS DEPORTES) Y EL 29 EN BARCELONA (SANT JORDI CLUB).