Uno de los enfants terribles más populares y solicitados de la electrónica reciente visita fugazmente nuestro país para poner patas arriba el Low Club. Conseguimos audiencia con él -y no es fácil- para que nos pusiera al día de sus proyectos recientes e inminentes.
Entrevista Agustín G. Cascales
Ahora mismo vive en la carretera. Bueno, más bien en el aire, porque se pasa media vida en aviones. Viajando de un lado a otro y explotando principalmente su faceta como DJ, porque lo cierto es que está solicitadísimo. A sus 27 años vive un momento dulce: se ha hecho un nombre lo suficientemente potente como para ser deseado por numerosas divas pop, para que las produzca, remezcle o telonee, y también para ser cabeza de cartel como DJ en macroeventos como el Low Club Day 6, lo que le permitirá convertir la sala madrileña La Riviera -en la que nunca ha actuado- en una gran pista de baile. "Tengo el mejor trabajo del mundo", afirma rotundo. "No se me ocurre nada más apetecible que viajar haciendo bailar a la gente y compartiendo mi música. Me resulta muy gratificante ver al público volverse loco cuando pincho una canción que les emociona. Hay que vivirlo para saber lo que se siente".
Es de suponer que al escocés le dará un subidón especial cuando la gente pierde los papeles con alguna de sus canciones -y remixes-. Desde que se diese a conocer en 2007 con el single Acceptable In The 80s y el consiguiente álbum, I Created Disco, ha firmado un puñado de temas que, bebiendo del pop y el house de los 80 y los 90 -le tiran a Harris los guiños retro-, han demostrado ser infalibles en las pistas. No es el suyo un estilo sutil -ahí están The Girls, I'm Not Alone o Flashback para certificarlo- pero sí efectivo: las suyas son canciones que, si te pillan achispado, te provocan una euforia inmediata. "En mis sets siempre apuesto por los bajos intensos y por los himnos fiesteros", confirma.
Cada vez está menos por la labor de dar la cara como si fuese un artista pop al uso. Tras promocionar su segundo álbum, Ready For The Weekend (2009), dejó claro que de cara al tercero procuraría mantenerse en un plano más discreto. "No es que quiera hacer diferencias entre lo que supone formar parte de la escena dance y del universo pop, porque yo no pienso así", explica. "Pero prefiero ir más a mi aire ahora. No sentirme obligado a tener que sacar un álbum cada dos años porque sí. Prefiero editar singles cada cierto tiempo, ofrecer continuamente material nuevo, y publicar un álbum solo cuando esté realmente listo". El primer tema de su próximo disco ha dejado a muchos perplejos. Awooga, un instrumental con un cañero rollo electro-trancero, tiene poco que ver con sus hits reconocibles. "Está hecho para los clubs, por eso solo se vende en Beatport [portal especializado en música electrónica]. Estoy muy orgulloso de él, y la verdad es que solo he recibido reacciones positivas tanto de otros DJs como del público". De cara a ese álbum que ya está maquinando, avanza: "Kelis interpreta el primer tema. Y al final puede que me anime y vuelva a cantar yo también en alguno. De momento no hay más que contar, prefiero que las cosas vayan saliendo de forma natural, así todo resulta más interesante".
DE DIVA EN DIVA
Sus últimas peripecias por esos mundos resultan tan interesantes como controvertidas. Porque Harris es un artista al que a veces le traicionan las formas, y por eso resulta polémico. En su día se enzarzó en una ‘pelea de lobas' con Róisín Murphy, a la que reprochó vía Internet que al final no publicase el tema Off & On, que él compuso y produjo -y que al final se quedó Sophie Ellis-Bextor para su nuevo álbum-. Y hace unas semanas ha vivido una experiencia parecida, con un ordinario cruce de acusaciones indirecto con Katy Perry, a la que dejó sin telonero a escasos días de iniciar su gira británica, por considerar que la producción no estaba a la altura de sus necesidades -terminó disculpándose, vía virtual-.
También ha desarrollado colaboraciones profesionales fluidas y positivas. Como con Kylie Minogue, a la que ha producido In My Arms y Too Much ("me encantaría trabajar más con ella, siempre es un lujo colaborar con Kylie"), motivo de peso para que el pasado febrero fuese invitado de lujo en las celebraciones del Mardi Gras en Sydney, el mayor evento gay en que ha participado hasta ahora. "Fue una locura de fiesta. La gente estaba muy por la labor de desfasar, y estaba todo montado a lo grande". Como a él le gusta. Y como también hace Rihanna, a la que teloneó durante su gira australiana. "Otra experiencia maravillosa", asegura. "Es una chica increíble, y me pareció estupendo que quisiera contar conmigo para abrir sus shows. Al fin y al cabo, es la artista femenina más importante del mundo ahora mismo". Que no le extrañe si los fans de otras estrellas pop se le tiran al cuello por dicha afirmación; la polémica -virtual- está servida.
EL SINGLE AWOOGA ESTÁ A LA VENTA EN BEATPORT.COM. CALVIN HARRIS PINCHA EN EL LOW CLUB DAY 6 EL 29 DE ABRIL EN LA RIVIERA (PASEO VIRGEN DEL PUERTO, S/N) DE MADRID. MÁS INFORMACIÓN EN WWW.INTROMUSICA.COM.