Dir Kenneth Branagh
Con Chris Hemsworth, Natalie Portman, Anthony Hopkins, Stellan Skarsgard, Rene Russo, Adriana Barraza
EE UU, 2011
La factoría Marvel no ha podido encontrar mejor manera para despertar el interés por el futuro proyecto que reunirá a muchos de sus héroes en Los Vengadores que tirando la casa por la ventana alimentando el hype de la película de uno de los personajes esenciales de su panteón, el Thor creado por Stan Lee y Jack Kirby. Mucho se lleva hablando de esta adaptación del dios nórdico del trueno encargada al inglés Kenneth Branagh, un director ducho en la sintaxis de las tragedias clásicas y shakespearianas con el que Paramount y Marvel se aseguraban ese prestigio de auteur que suele echarse en falta en los blockbusters de estas características. Pero lo cierto es que direcciones tan personales como esta no siempre obtienen los resultados esperados -véase Hulk de Ang Lee o Superman Returns de Bryan Singer-, por lo que la apuesta termina jugándose a doble o nada.
La épica de Thor traslada el universo fantástico de Marvel desde el reino místico de Asgard al planeta Tierra en la época presente. En el epicentro de la historia está Thor, un poderoso pero arrogante guerrero, heredero al trono de Asgard, cuyos imprudentes actos reavivarán una antigua guerra de la que debe huir refugiándose entre los humanos. Pero las fuerzas oscuras de Asgard no tardan en darle caza y Thor debe erigirse en superhéroe para combatirlas. Es esa transformación de imprudente príncipe a humilde superhéroe lo que hace esta mítica historia interesante, pasada por el tamiz de un director que tiene la difícil tarea de hermanar los códigos de la mitología clásica con el personal universo del cómic y las últimas apuestas audivisuales, mediante un más que digno 3D.
Para su reparto, reclamos tan potentes como Natalie Portman o Anthony Hopkins; pero, para qué negarlo, su principal acicate será, sin duda, ver al nuevo flamante marido de la Pataky, Chris Hemsworth, empuñando el martillo a pecho descubierto.
Texto Pablo Giraldo