Habrá a quien le resulte blasfema y a quien le parezca irresistiblemente morbosa. A pesar del pésimo acting, que le resta algo de credibilidad, no deja de resultar familiar la historia del cura salido que no pierde oportunidad de corromper a los monaguillos y catequistas jovencitos que tiene a su alrededor. Desde luego, las "víctimas" de este depredador se esfuerzan por parecer de lo más sumisas, y se dejan hacer con cara de sacrificio. El cura cumple en todas las secuencias con creces, y en la última, acompañado de su fotogénico sacristán, montan una orgía muy sugerente. La escasez de medios y de imaginación a la hora de realizarla nos priva de cualquier tipo de plano detalle. Y la apuesta por el barebacking implica que toca recrearse en los momentos posteriores a las corridas hasta -casi- el aburrimiento. Pero si tienes cualquier perversión relacionada con las sotanas, ten por seguro que no te quedarás nada frío.
Con actores no profesionales · Triple B (Alquiler/Venta)