¿Es posible que la que aquí aparece vestida de chándal sea la diva francesa? ¿No era Catherine Deneuve el súmmum de la sofisticación del cine europeo? Está claro que con Potiche. Mujeres al poder, la última cinta de François Ozon, la actriz ha querido ir en contra de los tópicos que han marcado su carrera.
Entrevista Pablo Giraldo
"La gente se debe pensar que me paso el día sentada en un sillón Luis XIV y tomando el té", dice. Puede que a sus 67 años Catherine Deneuve le quite hierro al asunto, pero durante décadas contribuyó a forjar la idea de la femme fatale distante y gélida ya no solo con sus películas, sino con su actitud intratable y sus ademanes de burguesa. Aún hoy conserva esa prestancia, entre hipnótica e intimidante, cuando en su última visita en Madrid aparece ante la prensa ataviada con un vestido en tonos marrones de corte Chanel, medias de rejilla y gafas con cristales ahumados. "Es la idea que se tiene de mí a través de mis películas, pero no es la mía personal. De hecho, hay muchas comedias en mi carrera y me hubiera encantado hacer más. No creo que tenga que romper con una imagen que no es la que corresponde conmigo misma, sino la que la prensa ha difundido", afirma. "Los periodistas sois bastante vagos, uno escribe que soy una mujer fría y el resto lo repite hasta la saciedad. Una vez se dijo que yo era la mujer más bella del mundo y todavía me siguen preguntando por aquello". Quizá sea víctima de ese personaje que siempre le ha acompañado, pero en el tiempo que pasamos con ella, la actriz encadena un cigarrillo Philip Morris tras otro -hasta cuatro, sin contar el más controvertido de todos, el que se fumó en la rueda de prensa, saltándose la prohibición- y adopta una pose glamurosa que nada tiene que ver con la de su papel en la comedia Potiche, donde la que fuera musa de Yves Sant Laurent interpreta a una mujer florero que alterna el chándal de franela y la redecilla del pelo con las perlas y el delantal. "Jamás me vestiría como mi personaje, pero se puede ser mujer florero de muchas maneras y en muchas situaciones. Yo tuve la suerte de que durante treinta años me vistió Yves Saint Laurent y ni me tenía que preocupar por la moda. Iba allí, veía las colecciones y decidía, así de simple. Ahora lo tengo más complicado".
Puede que este retrato de una mujer sumisa que se rebela contra la tiranía de su marido que François Ozon escribió para ella se sitúe en las antípodas de la auténtica Deneuve, pero hay algo en esta comedia kitsch feminista que sí entronca con su carrera, el hecho de que haya ido intercalando los papeles aparentemente inofensivos con otros de armas tomar, ambiciosos, calculadores y, sobre todo, sicalípticos en películas como Repulsión, Belle du jour o La sirena del Mississippi. "He tenido una vida liberada, pero tampoco lo he ido proclamando ni me he pronunciado al respecto. Es verdad que empecé muy joven y con directores importantes, pero no creo que se pueda planificar una carrera como la mía. Por eso nunca he sido consciente del feminismo que he proyectado, aunque si esto ha podido ayudar a otras mujeres, mejor que mejor", cuenta. "Mi intención es seguir haciendo las películas que me interesan con los cineastas que me gustan, y que esas películas encuentren público. Es raro conseguir buenas comedias para mujeres, y con Ozon llevaba queriendo repetir desde nuestra colaboración en 8 mujeres".
Tanto en Potiche como en la próxima película de Christophe Honoré, que acaba de rodar, Deneuve vuelve a cantar, recordándonos sus inicios musicales con Jacques Demy ("el director que me abrió los ojos al cine") y sus devaneos con la industria discográfica en los 80 de la mano de Serge Gainsbourg. Lo hace junto a una de sus parejas fetiche en la ficción, Gérard Depardieu. "No puedo hablar de amistad, lo que tenemos es algo mucho más íntimo. Fue muy divertido rodar la escena en la que bailamos juntos, aunque tuvimos algún que otro problema. En primer lugar, porque no habíamos ensayado lo suficiente, y en segundo, porque Gérard se agotaba enseguida".
LA PELÍCULA POTICHE. MUJERES AL PODER SE PROYECTA EN CINES DE TODA ESPAÑA.

