Para Paloma, viajera empedernida, conocer ese puente entre Europa y Asia era “un sueño por cumplir, una asignatura pendiente”. Pues ya ha aprobado el examen, y con nota: la reina de los musicales planea lanzar disco y próxima gira en la mágica ciudad turca. Y también nuevo disco y conciertos en España. Esto es un avance del nuevo puente entre ambos países. Entrevista Javier Aza
“¡Mira lo que he encontrado!”, dice, arrolladora, Paloma San Basilio, nada más vernos en Estambul, mostrándome un gigantesco anillo de plata en su dedo. “Fíjate qué bonito, y lo que tiene dentro: ¡una paloma! No me digas que no es una maravilla... Esta ciudad es una gozada, está llena de vida”, afirma acto seguido, impresionada. “La gente es alegre, con ganas de vivir, vibran en los sitios, la música es algo que está muy presente, lo llena todo: las calles, los restaurantes, los bazares…”. El encuentro fue en Al Jamal, un divertidísimo restaurante de Besiktas, a los pies de Nisantasi, zona elegante llena de gente y tiendas de nivelón. Paloma llegó a la ciudad antes que nosotros porque le gusta conocer los sitios a fondo. Quería empaparse del lugar, de sus sabores y olores antes de la sesión de fotos. Durante esos días previos se recorrió Santa Sofía, San Salvador de Chora, las Cisternas de Yerebatán, los Palacios de Topkapi, Dolmabahçe y Beylerbeyi, el Gran Bazar... Y allí fue donde vio el anillo. Le gustó y lo compró. Eso sí, acompañada de amigos que regatearon por ella en los mercadillos: “Es que yo no sé hacerlo, es algo que no se me da bien”, asegura.
No por fácil y manido deja de tener sentido hacer el símil entre el nombre con el que sus padres bautizaron a la cantante y el ave que se llama como ella. Paloma [San Basilio] es eso, una paloma [mensajera] que no puede estar quieta en el mismo sitio mucho tiempo y que vuela buscando nuevas aventuras o, simplemente, el calor. Una paloma que viaja con un mensaje que no es otro que su voz y sus canciones. “Estoy feliz con el proyecto que tengo de sacar nuevo disco y preparar gira en Turquía. Ya me he reunido con la compañía y estamos todos interesados. Aquí valoran mucho a los cantantes, y les encanta la música española. Además, en mi repertorio tengo temas como Luna de miel, de Mikis Theodorakis; aunque él sea griego, tiene un sonido que es también muy de Turquía, porque ciertos ritmos coinciden en ambos países”. Esto lo confesaba mientras posaba en la cubierta del barco con el que recorríamos el Bósforo. “Qué maravilla de sitio, ¡y qué luz! Tenía muchísimas ganas de conocer Turquía, era mi asignatura pendiente. Por eso, cuando me propusisteis este viaje no tardé ni un segundo en decir que sí. Esto es mágico. En mi habitación del hotel tengo un ventanal inmenso por el que veo todo el Cuerno de Oro, que me fascina. Por otro lado, pensar que tengo a un lado Asia y, al otro, Europa..., que estoy en un sitio clave de tres importantísimas civilizaciones, la romana, la bizantina y la otomana, tres etapas que han marcado el curso de la Historia... Lo que veo cuando me levanto cada mañana es algo impresionante, y eso ya te da una energía estupenda”. Y es que esta Paloma siempre está pensando en nuevos proyectos, en nuevas metas.
Ahora vive a caballo entre España y Los Angeles, donde está su otra mitad: sus nietos, Neo y Alma. “Además, en Los Angeles hace un tiempo maravilloso, me encanta pasar los inviernos allí. Antes, cuando mi hija vivía en Boston era horrible, porque es una ciudad muy bonita y elegante pero hace un tiempo de mil demonios. Yo es que no soporto el frío... Por eso, en cuanto en España empieza el invierno, si puedo, me escapo a California”. Algo, por otro lado, más que lógico, pues en América tiene también su otra mitad profesional, en concreto en Sudamérica. “Es un continente que me fascina, forma parte de mi vida y también tengo una parte de mi trabajo centralizado en México, donde este invierno he estado más de mes y medio y donde también estoy desarrollando mucho más mi carrera. La idea es estar a caballo entre España y América... ¿Olvidar España? Eso nunca. Allí están mis raíces, mi carrera, gente que me sigue desde hace muchísimos años, mi familia y mis amigos. ¡Y mi casita en la playa!”. Se refiere, orgullosa, al que es otro de sus refugios preferidos: la espectacular casa que tiene en Zahara, que ha bautizado como Ítaca, y que es una joya arquitectónica, completamente diáfana y de cristal, en donde la mágica luz de Cádiz inunda cada una de las habitaciones. Y es que esta paloma no puede vivir sin luz y sin sol. Ni sin mar: ese Océano Atlántico de Cádiz que le da la vida, esas aguas del Bósforo que conoció en este viaje o ese Mediterráneo que pronto volverá a recorrer (“este verano tengo previsto navegar con unos amigos que tienen barco por las islas griegas”).
FASCINADA POR ESTAMBUL... Y POR SU PÚBLICO
Volviendo a Estambul, en el Palacio de Topkapi quedó fascinada por las habitaciones del sultán, y disfrutó horrores posando en el Hamam de la sultana. “Pisar el Palacio de Topkapi y poder fotografiarme en el baño del harén es como si nos remontáramos a las Mil y una noches. Forma parte de la mitología de los grandes museos del mundo, y el palacio sorprende por la belleza y el lujo en la decoración sin ser agobiante. Me apasiona la riqueza de colorido de las cerámicas, esas formas tan femeninas... He descubierto que Estambul es una ciudad llena de movimiento, de curvas, de sensualidad, muy femenina. Y con toda la riqueza y el encanto que produce la mezcla de razas”. Impresionada quedó también con el ambientazo de las calles, llenas de gente a todas horas, del día y de la noche, una sensación que recuerda a esa coctelera urbana que había en el Madrid de los ochenta.
Rico y variado es también el espectro del público que sigue a Paloma. Cuando se le pregunta el porqué de contar con tantos seguidores gays, responde: “Es una relación que viene de muy, muy lejos. Posiblemente, mi manera de cantar, de vestir, ese mundo mío sin tabúes, en el que todo es posible, hace que la gente que también disfruta buscando otros mundos se identifique conmigo. Además, es un público con una gran capacidad de admiración y de entrega”. No se plantea que tener tanto público gay pueda ser un hándicap. “Por favor, ¡es al contrario! No puede convertirse en un hándicap tener seguidores fieles, cuando haces algo para los demás y a la gente le gusta, sea del lugar que sea, del origen que sea, del sexo que sea... El problema llega cuando no pasa eso, cuando no gustas. Ése es el verdadero hándicap”.
PLANES PARA MAÑANA
Paloma San Basilio no para de maquinar. Una vez que se ha cancelado su esperado regreso al teatro musical con La viuda alegre (“es un proyecto que se ha pospuesto sine die”), que iba a suponer un cambio de registro para ella [estaba previsto que se estrenase en septiembre en el teatro Arriaga de Bilbao, luego se representaría en Madrid y después viajaría por el resto del país], está ya pensando en su nueva gira, tras el éxito de la titulada PSB, con la que arrasó en toda España y América. Nos adelanta algunos detalles: “Se va a llamar Esencia. Vamos a grabar un disco y un DVD en directo, y estará lleno de temas universales. Sobre todo, voy a dedicar muchísimo espacio a la música en español, de los países hispanos donde he estado muchos años recogiendo muchísimo cariño”. Lo cual no implica que no se plantee volver al teatro. “Por supuesto que quiero hacerlo; es un medio al que siempre vuelvo, aunque no sea inmediatamente. Siempre está en mi cabeza y en mis proyectos”.
Enamorada de todo lo que conoce y siempre interesada por lo que no conoce, esta madrileña criada en Sevilla y que pasó la última parte de su infancia en Lugo (debido al trabajo de su padre, un empresario y un gran aventurero, cualidad que ella heredó) viaja todo que puede. Lo mismo disfruta de Londres y el Covent Garden (no en vano fue una maravillosa Eliza Doolittle en la inolvidable producción de My Fair Lady) que de Italia, Nueva York o París. Y en cuanto puede, se escapa a la India – donde estuvo junto a Vicente Ferrer– o a Egipto. No hay destino malo para ella. “Creo que eres tú el que haces que un espacio sea maravilloso o no. Yo estoy siempre dispuesta a descubrir lo mejor de cada sitio y de cada persona. Siempre hay algo interesante, desconocido, sorprendente que puedes aprender para enriquecerte. Eso sí, viajando siempre con amigos, con la gente adecuada”. Lo dicho, viajera y aventurera nos ha salido esta paloma, cuya próxima parada, en breve, volverá a ser Estambul, pero esta vez será con disco y gira bajo el brazo. No es mal plan. Además de viajera, esta Paloma –ahora ya con mayúsculas– es una curranta nata, incansable e inclasificable que siempre sabe qué vuelo tiene que tomar. Volaremos con ella, esa es nuestra suerte.
La gira mundial del nuevo proyecto de Paloma San Basilio Esencia comenzará en Mayo en América y España.