De Lisa Cholodenko
Con Annette Bening, Julianne Moore, Mark Ruffalo, Mia Wasikowska, Josh Hutcherson.
EE. UU. 2010
Se prodiga poco la directora Lisa Cholodenko, que estrena su tercera película, tras la muy estimable High Art (1998) y la correcta Laurel Canyon (2003). Como en ellas, Cholodenko vuelve a mostrar su fascinación por los personajes femeninos con enjundia en Los chicos están bien, película que engrandecen sus tres protagonistas, Annette Bening, Julianne Moore y Mia Wasikowska. Si su planteamiento resulta llamativo no es porque Cholodenko pretenda epatar. Con una actitud acomodada y una factura funcional, sorprende porque la defensa de la familia tradicional que plantea lo ilustra un modelo poco representado en el cine de Hollywood y alrededores. Nic y Jules (Bening y Moore) forman una estable pareja de lesbianas con dos hijos adolescentes, Joni y Laser (Wasikowska y Josh Hutcherson), concebidos por inseminación artificial. Laser siente curiosidad por conocer a su padre biológico (interpretado por un Mark Ruffalo tan sexy como vulnerable), y convence a su hermana para que se pongan en contacto con él. La llegada de Paul a la vida de esta familia tambalea los sólidos cimientos en que está basada su convivencia.
Cholodenko propone una comedia dramática con personajes bien definidos, tiempos muy medidos y un mensaje conservador que la hace apta para todos los públicos. Una película en donde las miradas resultan fundamentales, sobre todo las de una enorme Annette Bening que, a base de sutiles gestos, compone a una aburguesada doctora, adicta al trabajo, cuya crisis vital hace suya el espectador. Con cuatro nominaciones a los Oscars, juega en esta edición un papel parecido al de Entre copas en la edición de 2004. Solo que aquí las apasionadas del vino son lesbianas.
Estreno 25 de febrero
Texto Gustavo Van Santos