De repente, gracias a la serie Ángel o demonio, descubrimos que tiene más registros de los que imaginábamos, y que no siempre tiene por qué ejercer de chica mona e inofensiva. Un buen momento para destapar el lado secreto, que no oscuro, de Mar Saura.
Entrevista Agustín Gómez Cascales
Foto Miguel A. Fernández
Mar está exultante. De pronto, se habla mucho de su interpretación del malvado demonio Alexia en la serie Ángel o demonio, que apenas acaba de empezar. Y las críticas están siendo mayoritariamente positivas para ella. Se ve que el lado oscuro de Mar Saura atrae -y eso que aquí no se ha visto la serie mexicana Capadocia, en la que participó el año pasado interpretando a una psicópata lesbiana-. Así que Alexia parece ser la gran oportunidad que llevaba buscando desde hace años. "Pero hay que tomarse las cosas con calma", asegura la actriz, antes presentadora, antes modelo. "Yo fui la primera sorprendida al ver la reacción a los primeros capítulos. De pronto era trending topic en Twitter, la acogida, buenísima...". Y a ella le han empezado a llover los parabienes. "Es que Alexia me está permitiendo dar una imagen muy distinta a la que la gente tenía de mí; siempre se me relacionaba con lo que había hecho antes. Nadie imaginaba que yo podría ser un demonio", afirma entre risas. "Es hora de dar una imagen más cañera. Hacer de mala es divertido".
En un momento en que lo terrorífico y lo sobrenatural tienen tanto tirón en la ficción, Ángel o demonio se apunta al carro. En la serie, Mar Saura interpreta a una auténtica diabla de look neogótico, que está dando mucho juego a la actriz. "Ya solo a nivel de imagen el cambio es evidente: me teñí el pelo de negro, llevo una melena larguísima, de puntas desgastadas, abrigos oscuros largos..., todo eso ayuda. Luego, tiene todos los elementos negativos que te puedas imaginar: es un demonio cruel, violento, lleno de odio, rencor y ganas de venganza. Pero además, ella, que antes fue un ángel, esconde un elemento que la hace compleja: aún tiene mucho amor dentro. Más adelante se descubrirá qué le hizo pasarse al lado oscuro. Evidentemente, no te lo puedo contar...". Sí desvela Mar que buscó dentro de sí elementos que le pudieran ayudar a hacer de Alexia un personaje creíble, "aunque uso sobre todo la imaginación. Me he dado cuenta de que yo de demonio no tengo nada, soy más ángel".
No es mucho de ver cine de terror -aunque remarca varias veces que Ángel o demonio no es una serie de terror, sino "fantástica"-, porque asegura ser "un poquito miedosa". Cuenta que vio varias veces, antes de empezar a rodar, una película que le ha inspirado mucho, Pactar con el diablo, porque le encanta el trabajo de Al Pacino ("ya quisiera yo parecerme a Pacino, pero mi Alexia no es ni sobrina de ese diablo"). Confiesa que cada martes por la noche se sienta a ver la serie, y que lo pasa mal pensando en cómo podría haber mejorado su interpretación. Al menos no le provoca pesadillas, a pesar de lo obsesionada que está con el personaje. "Piensa que me he pasado más de cuatro meses metida en un plató interpretándola, he descansado semana y media y ya estoy rodando la segunda temporada. Alexia me ha enamorado, y estoy entregadísima a ella". El hecho de no interpretar a una mujer sexy de manual, como tantas veces le han pedido, se ha convertido en un aliciente para esta artista que asegura no haber estado nunca pendiente de si se le criticaba o no por su trabajo. "No puedes prestar atención a todo lo que dicen de ti. Yo lo que quiero es trabajar, dar lo mejor de mí misma y seguir sintiendo que cada proyecto me obliga a empezar de cero. Esta nueva etapa profesional la estoy disfrutando mucho, pero no más ni menos que las anteriores, sino de manera diferente".
LA SERIE ÁNGEL O DEMONIO SE EMITE LOS MARTES A LAS 22H EN TELECINCO.