El dúo danés trae a Madrid una instalación que convierte una céntrica galería madrileña en una suntuosa sauna gay con todos sus detalles y alguna que otra sorpresa morbosa. Elmgreen & Dragset son los artistas conceptuales más importantes de su generación, además de abiertamente gays y descaradamente divertidos. Un lujo.
Entrevista Gorka Goenaga
Fotos Miguel A. Fernández
SHANGAY EXPRESS: ¿Por qué decidisteis hacer un proyecto como Amigos, y por qué en Madrid?
MICHAEL ELMGREEN: A menudo transformamos galerías en otros espacios, como clubes gays, con su pista y sus reservados. La idea nos la dio la propia galería: realmente los suelos de Helga de Alvear son muy parecidos a los de cualquier sauna [risas]. Y convertimos una sala de arte en un espacio queer.
S.E: ¿Qué reflexión extraéis de este espacio convertido en sauna?
Michael: Me gustaría llegar a ver una sauna o un club gay creados desde una perspectiva homosexual. Porque estos espacios siempre son visiones apropiadas dentro de una arquitectura heterosexual. Una sauna Herzog & DeMeuron sería fantástica. Pero incluso hoy, en 2011, no existe una arquitectura gay o algo parecido, solo interiorismo gay.
S.E: La que habéis montado es más suntuosa que las que tenemos en Madrid...
Michael: Nunca buscamos el parecido con la realidad. La sauna es una excusa para desarrollar una serie de detalles que nos cuenten pequeñas historias, y que permitan al espectador generar su propia narrativa. La sauna es, en gran parte, la gente que la utiliza.
INGAR DRAGSET: La nuestra es el resumen de muchos años de ver saunas por el mundo. Se ha planteado estéticamente como un conjunto de muchas, con detalles de Tokio, de Munich, de Copenhague...
S.E: Para esta instalación, ¿tuvisteis en cuenta las relaciones entre la sauna y los sentimientos? Ya sabéis: la heterosexualidad católica las ve como meros antros de perversión...
Ingar: Y no hay un punto de vista más equivocado que ese. Conozco a mil parejas estables que se conocieron en una sauna y disfrutan de un bello amor en pareja. Es un sitio pensado para favorecer las relaciones.
Michael: Ahora que se han conseguido derechos de matrimonio semejantes a los heterosexuales, algunas de las conductas gays quieren ser puestas en entredicho. Debemos recordar que el matrimonio, tal y como está planteado, no es un derecho gay. Hemos asumido un derecho heterosexual otorgado a los gays por motivos de igualdad y justicia social. Y muchos jóvenes gays quieren ahora una vida futura, estable y agradable, siguiendo el modelo heterosexual.
Ingar: Pero deberíamos considerar también que existe un amplio grupo heterosexual que envidia nuestra forma de vida, al que le gustaría participar de las libertades que siempre nos hemos tomado, relativas al sexo y a todo lo demás. Incluso mi padre reconoce que le encantaría tener saunas a las que poder ir a conocer a chicas [risas].
S.E. En Amigos hay esculturas con varios cánones de hombres: de titanes musculosos a efebos apolíneos, copias de un escultor neoclásico y danés, como vosotros: Thorvaldsen.
Ingar: A Thorvaldsen lo hemos incluido para revelar finalmente una historia que lleva siglos escondida: al fin lo hemos sacado del armario.
Michael: Pero tengamos en cuenta que ni el mismo Thorvaldsen se hubiera definido como gay, un término acuñado después de su época, durante la era victoriana. La otra escultura la escogimos por su expresividad: un titán que está recibiendo una transfusión pero que a la vez parece estar viviendo un orgasmo. Se la puede relacionar con el VIH o limitarte a verla como la típica escultura de sauna, que está situada allí porque, básicamente, es un bonito cuerpo desnudo.
S.E: Acaban de concederos una escultura pública en Londres, en pleno Trafalgar Square: un espacio que cada año acoge la escultura de un artista. Habéis puesto a un niño montado en un caballito de juguete, a modo de improbable héroe...
Michael: Tiene mucho que ver con la idea de crecer y desarrollarse como persona. Los niños crecen, algunos se hacen gays [risas]; otros, héroes de guerra, y otros, víctimas. La emplazamos en el contexto de un Lord Nelson, o un Jorge IV: esos hombres taaaan serios en posturas tradicionales de la masculinidad. Nosotros colocamos a un niño en un caballito, dejamos la historia abierta: o llegará a héroe o decidirá no matar personas. Quizá crezca y se convierta en un papi-chulo estupendo [risas].
AMIGOS, DE ELMGREEN & DRAGSET, SE PUEDE VISITAR EN LA GALERÍA HELGA DE ALVEAR (C/DR. FOURQUET, 12 • MADRID) HASTA EL 5 DE MARZO.