La actriz y dramaturga Margarita Sánchez se ha propuesto actualizar el género del sainete con una obra sobre el Madrid castizo de hoy, que garantiza la risa en el teatro María Guerrero del Centro Dramático Nacional.
Entrevista Pablo Giraldo
Fotos Miguel A. Fernández (retrato Margarita Sánchez) y Jesús Vallinas
La comedia costumbrista es un género complejo. Es efectiva, a todo el mundo parece gustarle, pero pocos se lanzan a cultivarla. Quizá el hecho de que no haya sufrido una revisión a fondo en los últimos años ha llevado a muchos teatros a programar las obras de los autores más recurrentes de un género tan español como este y a olvidarse de que, hoy por hoy, existe a nuestro alrededor material de sobra para seguir escribiendo sainetes contemporáneos. Eso es al menos lo que pensó la actriz y dramaturga Margarita Sánchez cuando hace dos años estrenó Mi mapa de Madrid, una comedia que explota al máximo la idiosincrasia de uno de los barrios más castizos de la ciudad, La Latina, y que ahora recupera el Centro Dramático Nacional. "Yo soy muy garbancera, me gustan mucho las cosas del barrio. Nací en la calle del Águila y sigo viviendo allí casi cincuenta años después. Me gusta esta vida de salir por la mañana y saludar al del primero, al tendero...". Y de ellos quería hablar en esta obra que trata de los problemas a los que se enfrenta una tradicional comunidad de vecinos de modestas aspiraciones, que ha vivido en el barrio toda su vida y no concibe su existencia fuera de él. "Son personas que se encuentran con que la vida ha cambiado y que tienen que reciclarse o les echan de sus casas. Al final me han salido dos historias distintas, una de hombres y otra de mujeres, sobre una franja del Madrid de hoy que yo domino a la perfección".
Es ese friso de personajes el punto fuerte de Mi mapa de Madrid. Por aquí desfilan una modista reconvertida en pitonisa a causa de la expansión de los negocios chinos, una joven destrozada por una ruptura sentimental, un vecino al que quieren desalojar de su casa, un currito que se acaba de quedar en el paro... "Estos personajes van a existir toda la vida, representan lo que nosotros consideramos los grandes dramas humanos. Son ejemplos del continuo reciclaje que existe en Madrid, en donde te cierran la droguería del barrio para ponerte un chino. Todo cambia, por mucho que nos pese y, aunque ellos sean unos perdedores, son también unos supervivientes". Personajes todos ellos que pueden beber lo mismo del esperpento de Valle-Inclán que de las miserias de Berlanga. "Yo siempre he tenido miedo a decir que me gustaba Carlos Arniches, porque claro, decir algo así no es nada moderno", afirma entre risas. "Pero cuando empecé a escribir la primera parte de la obra me di cuenta de que esto era un sainete total, costumbrismo puro y duro. Existe en mí la intención de actualizarlo, y creo que voy a seguir en esta línea porque me ha dado muchas satisfacciones". Para no faltar a la tradición, Mi mapa de Madrid incluye una trama con cadáver a los postres, ese típico muerto que no se deja enterrar y funciona siempre de pilar para la mejor tragicomedia. "Yo no sabía que casi todas las comedias costumbristas incluían un muerto... Te prometo que nada de lo que hago lo hago de manera consciente. Yo escribo, y cuando veo que algo me funciona a mí, pienso que puede funcionar con el público. Si lloro o me emociono lo incluyo, porque pienso que a mucha gente le puede pasar lo mismo".
Margarita Sánchez ya superó esa prueba hace dos años, con el estreno de la obra en la sala La Espada de Madera -que resultó ser todo un éxito de crítica y público-. Ahora, al abrigo del Centro Dramático Nacional, las condiciones son más especiales. "Cuando me enteré de que la incluían en su temporada quise comerme a besos a Gerardo Vera. Trabajar aquí te da la garantía de que tu obra va a tener esa pátina que necesita para poder distribuirse en otros sitios. Ahora imagino que muchos se preguntarán ‘¿Esta mujer tiene algo más escrito?', y es mi momento para decir ‘Sí, tengo quince obras en mi cajón'. Antes siempre bromeaba con que lo próximo que iba a hacer era una zarzuela, y es justo lo que estoy escribiendo. Me da vergüenza decirlo, porque es un género muy grande, pero yo llegaré hasta donde llegue".
LA OBRA MI MAPA DE MADRID SE REPRESENTA EN EL TEATRO MARÍA GUERRERO DEL CENTRO DRAMÁTICO NACIONAL (C/TAMAYO Y BAUS, 4 • MADRID) HASTA EL 13 DE FEBRERO.