La cuestión es ir al grano. La planificación brilla por su ausencia, el montaje es pedestre y no existe ningún sentido del ritmo. Las escenas arrancan de manera brusca, sin prolegómenos ni una mínima oportunidad para que los protagonistas demuestren estar cómodos ante la cámara. Está claro que la única intención de los responsables de Sucking Buddies era grabar unos cuantos polvos con el menor presupuesto posible, buscando satisfacer a los amantes del barebacking más rudo. Dura poco más de hora y cuarto, y las escenas se suceden sin que casi te dé tiempo a decidir si quienes follan te ponen o no. Si lo tuyo son los tíos normales, aborreces la depilación gratuita y agradeces los coqueteos con el bukkake, encontrarás algunos momentos que salvan la cinta. Aunque teniendo en cuenta que incluso el pornógrafo más amateur cuelga hoy día polvos en Internet mejor rodados, quizá prefieras pensártelo dos veces antes de verla entera.
· Con actores no profesionales · Shots Media (Alquiler/Venta)