Teniendo tíos tan fotogénicos y tan bien dotados como los de la nueva producción de Lukas Ridgeston no hace falta mucho más. Utilizas una leve intriga (todos parecen compartir piso y se van encontrando, cachondos, por las distintas habitaciones de la enorme casa) y ya es cuestión de dejarles hacer. Tienen especial protagonismo en las felaciones los frenillos de los penes sin circuncidar, y también laman la atención los primeros -y prolongados- primeros planos de penetraciones. Como es habitual en las producciones de la casa, todo está perfectamente coreografiado, y en algunos momentos se echa en falta algo de espontaneidad. Aunque también es cierto que los amantes del porno esteticista preferirán que todo esté así de cuidado. Al final, te das cuenta de que no hay peros ni reproches que ponerle, porque ofrece exactamente lo que anuncia. Así que los fans del estilo Bel Ami, que tanta escuela ha creado, podrán disfrutar de lo lindo.
·De Lukas Ridgeston · Con Florian Nemec, Marco Bill · Lukas Ridgeston (Alquiler/Venta)