Diez temas en veintidós minutos, y ni te imaginas la de consignas cerdas y descaradas que encajan en un álbum tan corto.
El trío de Los Angeles es adicto al electro-queer-punk y no se anda por las ramas (sobre todo el bigotudo Luigi, alma de la banda).
En su segundo disco no proponen nada que no hayan firmado antes Peaches o Avenue D, pero si te gustan las descargas enérgicas de pop cerdo y bailable te engancharás en cuanto escuches Make It Big o Hunting For Your Love.
Y que Luigi y Jizmin canten a dúo casi todo el repertorio crea una confusión de géneros y tendencias sexuales interesante...