Texto David Bernal
Qué equivocados estábamos: toda la vida buscando un príncipe azul y resulta que lo que en realidad necesitábamos era un duque. O mejor dicho: al Duque. Hablamos, por supuesto, del narco de Sin tetas no hay paraíso que logró que en un país ancestralmente dividido, todos, sin distinción, mojaran algo más que las magdalenas en la leche después de cenar. La clave del éxito de Miguel Ángel Silvestre estaba en esa miradita de semental con el riego sanguíneo descompensado y un físico que debería compartir pedestal en la Academia de Florencia con el David de su tocayo. Aunque él se ve más del Actors Studio. Por eso mató al personaje provocando un duelo nacional. El mozo quería comerse Hollywood. Al final se comió los mocos con pelis indies como 3:19, Reflections o Zhao, que no vio ni el más gafapasta. Y se tuvo que conformar con reinar (a medias con la princesa del pueblo) en Telecinco, cadena con la que firmó un contrato de exclusividad. Y que conste, ojo, que no despreciamos las dotes de actor de Míster Castellón 2002.
"Cocinar, el deporte y follar". Estas son, según confesó en una entrevista, sus aficiones. Él provoca y luego se agobia por el acoso. Y se coge la mochila para recorrer esos mundos de Dios mientras nosotros le damos gracias a ídem por haber permitido que una lesión en un torneo en Hungría (un mal menor) truncara una carrera de tenista de élite y diera paso a una como actor (un bien mayor). Y que quede claro que no le deseamos mal a nadie, pero qué sería de nosotros sin el consuelo de poder rebobinar una y otra vez la secuencia en la ducha del DVD de La distancia (record de visitas en YouTube).
"Y el Verbo se hizo carne" escribió Juan en la Biblia sobre la creación de Jesucristo. Algo parecido volverá a ocurrir en nuestra religión pagana cuando, en diciembre, el carnal actor estrene Verbo, una rallada metafísica dirigida por su amigo Eduardo Chapero-Jackson. Aunque después del horroroso pelucón que le colocó en el corto The End lo de amigo está por ver. Un poco más terrenal será la mini-serie de dos episodios sobre el secuestro del Alakrana que emitirá la cadena amiga. Mientras tanto él rueda Lo mejor de Eva, junto a Leonor Watling. Un drama de suspense en el que, como hicieran Richard Gere y Ashton Kutcher, interpretará a un gigoló. A él le gusta provocar. Y a nosotros pensar que sin Duque no hay paraíso. No.