Se habla mucho de la fijación del director catalán por sus personajes femeninos y no tanto de su interés por explorar prototipos masculinos en su cine. Mientras Elsa Pataky acapara portadas, nosotros reunimos a Bigas Luna con los actores de DiDi Hollywood y hablamos con su
creador... de chicos.
Entrevista Agustín G. Cascales
Foto Miguel A. Fernández
Que Bigas Luna es un morboso no pillará a nadie por sorpresa. Su cine está cargado de una sexualidad, normalmente primaria, que apela -e incluso excita- a espectadores de muy distinta procedencia y muy distintos intereses. Es uno de los rasgos de estilo que permite defender incluso sus títulos más flojos, que en ocasiones salvan del olvido inmediato secuencias de sexo que nos revelan a un refinado voyeur y a un director que siempre justifica en guión estas secuencias. Aunque en pocas ocasiones ha incluido sexo gay en su cine. Normalmente se entrega a sus actrices y a polvos heterosexuales en los que quedan patentes sus preferencias. "Las mujeres me gustan", explica innecesariamente. "Y no soy mujer, con lo cual suelo esforzarme por realizar una observación de aquellos personajes femeninos que retrato que llama la atención más que la de los personajes masculinos. Los hombres en mi cine me suelen servir más para realizar una reflexión estética, pero son más importantes de lo que en ocasiones parece. Pienso por ejemplo en la trilogía que debían haber formado La camarera del Titanic, Bámbola y una Carmen que no llegué a hacer. Eran tres historias básicamente de hombres: el bestia de Bámbola, el romántico de La camarera... y el pasional de Carmen. Aunque la excusa, y el motor, era la mujer".
En su último film, el gancho es de nuevo una mujer, Elsa Pataky, la DiDi del título, aunque son básicos los hombres que la rodean. Interpretados por los actores que acompañan a Bigas en la foto, cada uno encargado de un prototipo fácilmente reconocible. "Luis Hacha, que tiene la sonrisa más luminosa del cine español, interpreta a un tío muy dulce, como es él. Paul Sculfor es el tío guapo por excelencia, y mi gran apuesta de la película. Y Peter Coyote, que es un genio, interpreta a un hijoputa". Nos interesa especialmente su apuesta por Sculfor, el experimentado modelo que debuta en el cine interpretando a una estrella de Hollywood de sexualidad cuando menos dudosa. "La bisexualidad es el futuro, y en la película quise introducir este toque a través del personaje de Paul y su relación con el de Elsa". Viendo la película, al espectador no le queda tan claro que Paul Sculfor interprete a un bisexual avanzado, más bien parece un homosexual en el armario. Bigas Luna acepta la lectura pero no la comparte. "Prefiero pensar en él como un tío que se mueve ante todo por sus sentimientos, y que en su intimidad se los puede expresar tanto a un hombre como a una mujer".
A TOPICAZO LIMPIO
Cuenta Bigas Luna que en esta película le interesaba, al igual que en Yo soy la Juani, conectar con el público joven ("algunos colegas míos se niegan a hacerlo, y creo que se equivocan"). Se siente orgulloso, dice, de haber utilizado un lenguaje audiovisual que resulta comprensible para cualquier espectador potencial por debajo de los veinte años. "Incluso he preparado un director's cut, que incluiré en el DVD, con la película preparada para ser vista en teléfonos móviles, en doce capítulos", adelanta. Aunque el material que utiliza no resulta en absoluto original. El director catalán ha tirado de todos los tópicos imaginables a la hora de contar el ascenso de una avispada joven española que se hace hueco en Hollywood. "Hemos hecho un kit de qué hay que hacer para triunfar allí utilizando como base los prototipos de las actrices latinas que lo han conseguido: Sara Montiel, Penélope Cruz, Salma Hayek e incluso la propia Elsa. Ha sido divertido hacerlo". DiDi se ve obligada a pasar por varias camas para lograr su objetivo ("eso no ha cambiado"), y Bigas Luna asegura que le excitó especialmente rodar las escenas que protagoniza con Paul Sculfor. "Él es un tío tan sensual que no puedes evitar sentirte atraído por los dos".
I WANT MORE SEX
Hay sexo en DiDi Hollywood, pero más prudente de lo que cabía esperar. "Cargarla de sexo habría supuesto desviarnos de lo que realmente cuenta la película. Pero sí quise que hubiese una carga erótica importante, algo fundamental en nuestra vida". Igual que en su cine. Y en esta ocasión ha rodado una secuencia de sexo gay, una variante que hacía mucho que no aparecía en sus películas. "No quise que fuera muy explícita, pero sí bella. Por eso incluí referencias a dos grandes pintores gays, Hockney y Bacon". Sigue sin sentirse tan atraído por los desnudos masculinos -siempre más pudorosos- como por los femeninos, algo de lo que es consciente. A pesar de que una de las secuencias más morbosas de su cine, en Las edades de Lulú, incluía un guiño al bondage gay, con -un casi completamente desnudo- Javier Bardem. "Es de las mejores escenas de sexo que he rodado nunca", afirma sin pizca de modestia. Y se regodea en lo que puede dar de sí un posible futuro proyecto: "Un productor italiano quiere que ruede una versión gay de Carmen". Los ojos parecen hacerle chiribitas al pensar en ello. Buena señal.
MIRA AQUÍ EL TRAILER DE DIDI HOLLYWOOD
LA PELÍCULA DIDI HOLLYWOOD SE PROYECTA EN CINES DE TODA ESPAÑA.