Fuente: www.dosmanzanas.com
Ken Mehlman, el que fuera presidente del Comité Nacional Republicano entre 2005 y 2007 y jefe de campaña para la reelección de George Bush en 2004, ha salido públicamente del armario, y lo ha hecho además por la puerta grande: asumiendo como propia la reivindicación de los derechos LGTB. Todo un torpedo en la línea de flotación de la estrategia "antigay" del sector más ultraconservador de su partido, cuyos efectos habrá que calibrar en próximos meses.
"He tardado 43 años en sentirme cómodo con esta parte de mi vida", ha admitido Mehlman en una entrevista en The Atlantic, que a lo largo de los últimos meses ha vivido un proceso de visibilización progresiva. "Se lo he dicho a mi familia, a mis amigos y a mis antiguos colegas, y la reacción ha sido maravillosa y de total apoyo. Este proceso ha sido algo que me ha hecho más feliz y mejor persona. Tendría que haberlo hecho hace años", ha expresado. "Ojalá hubiera estado donde estoy ahora hace 20 años", se lamenta.
Mehlman reconoce que se arrepiente de no haber salido del armario a tiempo para contrarrestar la campaña republicana contra el matrimonio entre personas del mismo sexo, especialmente activa en la época en que él era el principal cargo orgánico de su partido. "Bush no es homófobo", llegó a decir Mehlman en defensa del entonces presidente, empeñado en promover una enmienda a la Constitución de Estados Unidos que prohibiera el matrimonio homosexual a nivel nacional, y que finalmente no pudo sacar adelante. Ahora reconoce que fue "muy duro personalmente" tener que callar, pese a que en privado sí manifestó a varios periodistas su desacuerdo.
Mehlman, que trabaja actualmente para una firma financiera de Nueva York, promete trabajar a partir de ahora a favor del matrimonio homosexual desde dentro del Partido Republicano. De momento ya ha anunciado su intención de colaborar tanto a nivel estratégico como organizando la recogida de fondos con la American Foundation for Equal Rights, uno de los grupos que más activamente están luchando contra la Proposición 8, ahora declarada inconstitucional por un juez federal (sentencia cuya entrada en vigor ha sido suspendida cautelarmente por la Corte de Apelaciones).