La vencedora de Eurovisión quiere dar el salto definitivo para la conquista europea. Es joven y no piensa cometer los errores de otros ganadores que cayeron en el olvido. My Cassette Player parece un buen paso para convencernos de que lo suyo es algo más que una anécdota musical.
Entrevista Pablo Giraldo
En Berlín, al otro lado del hilo telefónico, está Lena Meyer-Landrut. Han pasado apenas dos meses desde que esta joven alemana de diecinueve años ganara la última edición de Eurovisión y ya se le nota más desenvuelta en la voz que cuando soltó aquel tímido "¿Tengo que cantar otra vez?" al proclamarse vencedora. Ni el europop bailable ni las coreografías elaboradas ni la puesta en escena más extravagante pudieron con la melodía de Satellite, que defendió nerviosa y casi sin moverse en el escenario. "Nunca creí que mi inexperiencia fuera un inconveniente para triunfar en Eurovisión", dice. Fue llegar a Oslo, contagiarse del espíritu del festival, rodearse del ambiente más gayfriendly y encandilar a todos. "Antes de ganar Eurovisión, Satellite ya había recibido un premio del colectivo gay de Bélgica a la mejor canción, pero fue llegar a Oslo y verme rodeada de gays por todas partes. ¡Me montaron la mayor fiesta en la que he estado en mi vida!", recuerda. "Sentí su apoyo, en cierta medida intuyeron el éxito que podía tener". Lena no ha desaprovechado el tirón y se encuentra inmersa en la promoción de su primer álbum, My Cassette Player, al tiempo que cobra fuerza el rumor de que repetirá como representante de Alemania en la próxima edición.
SHANGAY EXPRESS: ¿Ya has asimilado el triunfo?
LENA: Lo estoy disfrutando, estoy bien. Como te podrás imaginar, al principio estaba impactada. No me lo esperaba, pero ha sido genial; cuanto más pienso en ello, más me convenzo. Ahora tengo mucha expectación por saber de qué va a ir Eurovisión el año que viene. Como el año anterior ganó Alexander Rybak, en esta edición muchísimos concursantes habían optado por los violines. Quiero saber si provocaré una reacción parecida en 2011.
S.E: ¿No has terminado por aborrecer Satellite?
Lena: No, aunque sí que apago la radio si la ponen [risas]. Cantar Satellite es genial, tengo tantas experiencias asociadas a ella que nunca me cansaré de hacerlo. En Alemania ya ha sido número uno, así que no puedo pedir más. No tengo muchas ambiciones en el resto de Europa, me divierte hacer esto y espero que la gente también se dé cuenta.
S.E: ¿Hacer versiones de Jason Mraz o Adele en tu primer disco es jugar sobre seguro?
Lena: Puede ser, pero la explicación es más simple que todo eso. Lo he hecho porque son las canciones que interpreté en el concurso al que me presenté para ir a Eurovisión [Unser Star für Oslo], y creí que lo más oportuno era incluirlas en el disco. Al ser lo primero que la gente escuchó de mí, les ayuda a recordar de dónde vengo.
S.E: ¿Por qué esa fijación con los cassettes cuando solo tienes 19 años?
Lena: Porque me siento muy conectada con las cintas de cassette, ¡representan mi infancia! En realidad primero hicimos las fotos para ilustrar el álbum y después escribimos la canción. Me parecía un objeto vintage a rescatar, y por eso decidí llamar así al álbum.
S.E: ¿Qué tal te sienta que te llamen la Lily Allen alemana?
Lena: Nunca había escuchado a Lily Allen hasta que me lo comentaron. Desde entonces empecé a fijarme en ella, y me gusta su música, pero no creo que sea acertado compararnos cuando ambas tratamos de defender nuestros propios temas. Yo no tengo un referente artístico único, hay tantos y de tan diferentes estilos que no sabría decir cuáles son mis favoritos. Me encanta el hip hop y pienso en gente como Kanye West o Erykah Badu, pero no puedo afirmar que me gustaría hacer la música de un artista en concreto.
S.E: Muchos ganadores de Eurovisión no logran hacer la carrera que esperaban. ¿Te sientes presionada?
Lena: No, yo llegué a este negocio de casualidad, por tener la idea espontánea de presentarme a un cásting, por diversión. Solo quería saber cómo era un programa de televisión y de repente gané, pero no lo tenía planeado. Mi intención era terminar el instituto, irme a Australia unos meses y regresar luego para estudiar interpretación en Berlín. Pero mira dónde estoy ahora... Creo que tengo suerte, soy joven, pienso trabajar duro para mantenerme y no tendré ningún problema en compaginar la música con otras facetas. Ahora que ya estoy dentro de la industria musical, nadie me sacará de aquí. De ninguna manera [risas].
EL ÁLBUM MY CASSETTE PLAYER DE LENA ESTÁ EDITADO POR UNIVERSAL MUSIC.