Fuente: www.dosmanzanas.com
El Estado de Derecho en México, ha protagonizado un triunfo histórico en los últimos días, donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha completado su proceso de valoración de la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal. Y lo ha hecho avalando la plena constitucionalidad de las adopciones por parte de parejas del mismo sexo, por una abrumadora mayoría de 9 a 2.
"No hay argumentos sólidos (...) que puedan acreditar que estamos ante una norma que se aparta de los principios, de los valores, de los derechos y del texto de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos", ha expresado Arturo Zaldívar, uno de los ministros de la Corte. "El amor se lo puede dar quien realmente lo siente (...) no es cuestión de género el que se determine si una persona es o no apta para adoptar", ha afirmado por su parte otra de las ministras, Margarita Luna.
La resolución del más alto tribunal mexicano supone el aval jurídico a la totalidad de la ley aprobada hace unos meses por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, dado que ya en días anteriores la Corte había dado el visto bueno tanto a la propia celebración de los matrimonios entre personas del mismo sexo como a su plena validez en todo el territorio mexicano, aunque se celebren sólo en la capital.
La iglesia católica reacciona con rabia
Como era de esperar, la jerarquía católica mexicana ha reaccionado de forma furibunda a la resolución de la Suprema Corte. Ya el domingo, cuando cundía la sensación de que tribunal avalaría la constitucionalidad plena de la ley, el cardenal y arzobispo de Guadalajara Juan Sandoval había preguntado a un grupo de periodistas "¿No sé si alguno de ustedes les gustaría que lo adoptaran un par de lesbianas o un par de maricones? Creo que no". Sandoval llegó a acusar de corrupción a los miembros de la Corte (en concreto, los acusó de haber sido "maiceados" por el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard). Una acusación que ha merecido la reprobación unánime de la propia Corte.
Una vez conocida la resolución, ha sido el portavoz de la archidiócesis de México, Hugo Valdemar, el que ha considerado que ésta trata a los menores como si fueran perros o gatos, y ha declarado que la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo es "peor que el narcotráfico". Valdemar ha hecho un indisimulado llamamiento a los votantes a acabar con el Gobierno del Partido de la Revolución Democrática (PRD), principal promotor de la nueva legislación igualitaria, en la Ciudad de México. "Él y su Gobierno (en referencia a Marcelo Ebrard) han creado leyes destructivas de la familia, que hacen un daño peor que el narcotráfico. Marcelo Ebrard y su partido el PRD, se han empeñado en destruirnos", ha declarado.