Llámale crooner, que él lo agradece. Es de lo que ejerce, y cada vez conquista más mercados con esa cara de no haber roto un plato en su vida, su abundante melena rubia y su acaramelada voz. Nobody's Tune es lo primero que publica en España.
Entrevista Agustín Gómez Cascales
SHANGAY EXPRESS: ¿Qué es lo primero que nos puede sorprender de ti?
HAMEL: Que no llevo tanto dedicándome profesionalmente a la música, solo tres años. Antes era profesor de canto, y tardé en descubrir la vocación por compartir mis propias canciones. También imagino que habrá a quien le sorprenda saber que tengo 33 años. Estoy acostumbrado a que todo el mundo me eche menos.
S.E: En Holanda ya has publicado dos discos, y con Nobody's Tune, una recopilación de ambos, te estás abriendo camino en Alemania, Italia o Japón. ¿Qué tiene tu música que engancha en países tan distintos?
H: Que combina los estilos que me gustan: hay puro jazz, pop, lounge relajante e incluso algún momento en plan cantautor depresivo con guitarra. Predomina el sentimiento jazzie porque se acomoda muy bien a mi voz, y un sonido que le debe mucho a maestros como Burt Bacharach, al que admiro profundamente.
S.E: ¿Qué artistas son los más escuchados en tu iPod ahora mismo?
H: Rufus Wainwright, Goldfrapp, Vampire Weekend, Feist, Emiliana Torrini... Me encantan con un pie en lo comercial y otro en lo alternativo.
S.E: ¿Has versionado a alguno de ellos en tus conciertos?
H: Hubo un momento en el que incorporaba partes de My Moon My Man, de Feist, en una de mis canciones. Pero he dejado de hacerlo. Estoy orgulloso de tener por fin mi propio repertorio y me apetece explotarlo.
S.E: ¿Qué tal llevas que te definan como crooner?
H: Estoy acostumbrado a escucharlo y me suena bien. Hay gente que piensa que tiene un tono despectivo, que suena a cantante de casino de los años 70, y no estoy de acuerdo. Cuando firmé mi contrato en Londres, lo primero que me dijeron los de la compañía fue que jamás me definiera como crooner, que eso podía jugar en mi contra en el mercado británico. Si básicamente soy un crooner y todo el mundo me ve como tal, ¿por qué tendría que negarlo? [risas]. Me encanta actuar de traje, y me parece un cumplido que me digan que tengo una voz apasionada y con un punto hasta navideño.
S.E: ¿Y cómo llevas que te 'emparenten' con Michael Bublé?
H: No tengo nada malo que decir de él, aunque esa actitud tan americana que lleva, a pesar de ser canadiense, no es lo mío. Reconozco que en mis conciertos hago a veces bromas facilonas en las que su nombre sale a relucir... Pero no me hago tanto el gracioso como él [risas]. Me parece un buen cantante, pero sus producciones son demasiado pulidas. Es una gran diferencia con respecto a mi manera de grabar; yo busco la calidez propia de los discos de los 70, y juego en el estudio buscando sorprender después al oyente. Espero que eso me ayude a crearme mi propia personalidad como artista. Mientras, tengo que aceptar que para que la gente que escucha a Lady GaGa o a Alicia Keys sepa de qué va mi música le digan que suena como la de Michael Bublé, Jamie Cullum o Peter Cincotti.
S.E: ¿Por qué utilizas tu apellido como nombre artístico?
H: Todo surgió a raíz de un concurso de jazz que gané en 2005. Fue mi primera gran oportunidad, y de repente vi que Wouter Hamel no era un nombre fácil de promocionar, ni de pronunciar, fuera de Holanda. Al pensar en la posibilidad de una carrera, que entonces era solo un sueño, decidí que mi apellido quedaría mejor en pósters y portadas. Aunque, por supuesto, yo siempre me presento como Wouter, no he renunciado a mi nombre.
S.E: ¿Sueñas con que tu apellido sea conocido a nivel mundial a lo grande?
H: Me gustaría que el público que ama la música de verdad llegase a conocerme, eso sí. Como ya pasa en Holanda. Allí tengo el grado de popularidad justo, nunca me paran por la calle. Si alguien me reconoce, debe pensar "Ahí está el tío ese con tanto pelo rubio", pero no me lo dice [risas]. He vivido la histeria propia de las fans en Japón o Corea, y me parece divertida solo para un rato. Cuando vuelvo a Amsterdam me siento de maravilla, vuelvo a ser una persona normal, lo prefiero.
EL ÁLBUM NOBODY'S TUNE DE HAMEL ESTÁ EDITADO POR DECCA/UNIVERSAL MUSIC.

Michael Bublé vs Hamel. Acabaría en tablas: Bublé es un animal de escenario, dicharachero y seductor, pero en lo musical, el rubio holandés pone más carne en el asador.
Peter Cincotti vs Hamel. Gana Hamel seguro, El neoyorquino Cincotti transmite una rigidez que no juega a su favor.
Jamie Cullum vs Hamel. Hamel no tiene nada que hacer de momento. Cullum, un pícaro showman, posee suficientes recursos como para ganar el combate, su experiencia le avala.