Marta, Martísima, Martérrima. Felicidades. No todas las estrellas llegan tan lejos. ¿Recuerdas aquellas compañeras de tus inicios que no sobrepasaron su adolescencia musical? Vicky, Curra, Angel, Sabrina..., casi todas recuerdos ochenteros o anecdóticas pechugonas del pasado. En cambio tú sigues aquí, lozana, rubia y preparada para volver a las andadas.
Imagino, rosa blanca de metal, que no te gusta hablar de edades, pero veinticinco años de diva patria no los cumple cualquiera. Has trabajado duro, aunque siempre has pecado de llegar a la fiesta cuando ya había empezado. Tus comienzos fueron interesantes, de Cristal Oskuro a Olé Olé, grupo al que diste lo que Vicky no pudo -o no quiso-, éxito continuado de ventas. Te presentaste a lo Marilyn (¡porque tú eras una 'chica material'!) y posaste en topless para Interviú. Nada más lanzarte en solitario creaste un clásico: unas nos hacían sentir como vírgenes y tú nos 'desesperabas' con ese hit heredero del sonido Ace of Base. Cantaste acompañada por el guitarrista de Guns'N'Roses, como Michael Jackson hizo años atrás, recuperaste a Nile Rodgers, responsable de Like A Virgin, cuando había pasado su tiempo de gloria, y cerraste década con el sabor orientalizante de Desconocida, otro ‘rayo de luz' en tu carrera.
Los 'dosmiles' han sido intensos, lo sabemos. Perdiste a tu hermana melliza, formaste una familia y una joven mexicana salió del coma tras escuchar De mujer a mujer. En lo profesional, mutaste en diva dance con Soy yo, tu Believe particular, y hasta Depeche Mode te prestaron un sample. Para cerrar el ciclo, te has juntado con unos cuantos artistas en las antípodas de tu estilo, como Pasión Vega, Hombres G, el fallecido Antonio Vega o Bebe, para celebrar tus éxitos con un disco de duetos que publicarás en breve. Ante todo eres cantante, y te rodeas de colegas sin importar su procedencia. Incluso te atreves con la ópera junto a tu padre, el fallecido tenor Antonio Campó.
Este verano estás paseando tu nuevo espectáculo, un delirio pop a la americana con muchos cambios de vestuario y purpurina, por los pueblos de todo el país. Desgraciadamente -por el momento- sin una sola fecha confirmada en un gran recinto. Has trabajado con la flor y nata internacional, has publicado en inglés, pero nunca has trascendido el mercado latino. ¿Falta de perspectiva comercial o de ambición? Sea como sea, lo tienes todo para defender el título de reina del pop patria por antonomasia, así que afila las uñas y grita "¡Soy yo!". Tus ‘soldados del amor' esperan instrucciones.