Ha seducido a las masas de todo el planeta con su look de pin-up y su medido descaro. Ahora llega la hora de la reválida con Teenage Dream, su segundo disco. ¿Qué tiene Katy para llamar tanto la atención? Analicémoslo.
Texto Melanie Trigueros
Han pasado dos años desde One Of The Boys. Aunque han pasado volando. Seguro que ni te has dado cuenta de que hace tanto que Katy Perry no saca disco, porque lo cierto es que ha estado hasta en la sopa. Día sí y día también la has visto en Internet, por televisión, la has escuchado en Spotify, en bares... Sus cinco primeros singles (Ur So Gay, I Kissed A Girl, Hot N Cold, Thinking Of You, Waking Up In Vegas) dieron para mucho, y gracias a One Of The Boys se ha pasado dos intensos años por el mundo presumiendo de pin-up, compartiendo su desparpajo y recogiendo premios (tiene un Brit como mejor artista femenina, un premio MTV Japón al mejor vídeo pop e incluso ha presentado dos veces los MTV Europe Music Awards, un premio en sí mismo).
Sin darnos cuenta, hace unos meses comenzó el segundo asalto de Katy. California Gurls ha supuesto el -triunfal- pistoletazo de salida de la promoción de Teenage Dream. Ha sido un número uno rotundo en Estados Unidos y Gran Bretaña, y el single que da título al álbum, otra de esas joyitas que le sirve en bandeja el productor Max Martin, lleva el mismo camino. Eso no impide que Katy Perry levante sentimientos encontrados: si una diva gay como Madonna la apoyó abiertamente en sus inicios, hubo un sector gay que se sintió molesto por ciertas letras y su actitud. Es solo un ejemplo de lo controvertida que puede llegar a resultar esta californiana. Lo cual solo sirve para que más gente le preste atención en todo momento, sea para alabarla o para criticarla. ¿Cómo hace Katy Perry para estar siempre en el punto de mira? Estas son sus armas más llamativas.
Nunca pasa desapercibida
Desde el día en que se dio a conocer ha apostado siempre por un look muy reconocible, en el que lo retro tiene gran peso. "Yo no sigo las modas", ha comentado en más de una ocasión. "No me gusta ponerme lo que lleva todo el mundo", ha dicho también. "Tengo mi propio look, que al principio definía como un cruce entre una Lolita y el glamour clásico de Hollywood". No hace falta que jure que es una gran fan de Dita von Teese, porque la influencia de la diva del burlesque en sus estilismos se nota mucho. También ha citado en más de una ocasión como influencia a Cyndi Lauper, aunque se vea menos en lo que se suele poner -salvo, quizás, en pelucas imposibles, a lo drag queen -como la que luce en la portada de su nuevo single Teenage Dream-. Para su vuelta, la influencia 50's vuelve a ser definitiva. "Siempre he querido ser una chica pin-up de póster", ha comentado. "Definitivamente, quiero estar en los sueños de todo el mundo hasta que llegue a la edad de Liz Taylor, cuando sea una auténtica diva". La chica lo tiene claro, y resulta evidente que lo último que querría es pasar desapercibida. "Pero no me gustaría resultar vulgar o estrafalaria. Lo que sí busco es que la gente sepa que me estoy divirtiendo". Nadie lo duda. "Y si el primer disco tenía un rollito más Betty Boop o Shirley Temple, este tiene más que ver con Bettie Paige y Lichtenstein; colorista, pero de otra manera". Ahí queda eso.
Siempre tiene ganas de hacerte mover el esqueleto
Eran varios los temas de su primer álbum que incitaban al desenfreno, con Hot N Cold a la cabeza -que incluso tuvo remezcla electro con la colaboración vocal de la starlette francesa Yelle-. Pero cuenta la propia Katy que le sabían a poco -ya se sabe que hoy día las baladas son poco valoradas en los álbumes pop-. "Cuando estaba de gira, quería que la gente bailase más. Así que decidí componer un segundo disco que hiciera que la gente se lanzase a moverse". Así surgió Teenage Dream, repleto de temas con marcha como Peacock, Firework o Circle The Drain, además de los ya conocidos. Y todos suenan tal y como esperas de una marchosa pizpireta como Katy. "La gente no quiere que vaya de algo que no soy", explica. "Quienes escuchan mi música y realmente son fans de mi trabajo ven que mi intención es ser honesta con lo que hago, contar historias que tienen que ver con mi vida". Aunque ha decidido incluir algún tema bien sentimental, Perry prefiere que sigan predominando los ritmos acelerados y los estribillos hiperpegajosos en su música. "Porque quiero que siempre resulte nueva, fresca y divertida. El nuevo es un disco tan azucarado como One Of The Boys, pero está hecho con una perspectiva más amplia y utilizando temas más variados". ¿Bailas?
Da gran importancia al componente visual
Katy Perry es lista. A sus 25 años, tiene claro que hoy día la música pop entra casi antes por los ojos que por el oído. Por eso ha procurado desde sus inicios no pasar desapercibida para nadie que la vea, sea en una entrega de premios, un concierto o un videoclip. Y para ello apuesta por los colores pastel en versión chillona, escenografías barrocas -en las que suele utilizar elementos retro de la cultura pop estadounidense- y ropa que siempre anda en el límite entre el buen y el mal gusto. Son elementos que encajan bien con sus canciones. "Me gusta experimentar", cuenta. "Y puedo ser muy pesada con la gente con la que trabajo, porque siempre les exijo más y más. Por ejemplo, me gusta que mis vídeos sean lo más excesivos posible. Como el de California Gurls, del que estoy realmente orgullosa. Es el más empalagoso que has visto en tu vida, y así es como lo quería. Ahora ya sueño con incorporar esa estética a mi próxima gira, y ofrecer una producción increíble que deje a todo el mundo boquiabierto". Su principal intención: que el público vea que detrás de todo lo que hace hay una mente pensante, no una niñata consentida. "Por eso en esta ocasión estoy trabajando el doble que la primera vez. Quiero mostrar al público que tengo claro a nivel visual cómo quiero representar mis canciones, para transmitir fielmente las historias que cuento en ellas". Que está ahora mismo como en una nube lo transmite de un modo literal en la portada del álbum, para la que decidió contar con el pintor Will Cotton. "Así, quienes se compren el CD tendrán un retrato mío firmado por Will Cotton. Hemos cuidado hasta el último detalle. Incluso olerá como algodón de azúcar". ¿Estará de coña?
Apuesta por la euforia como estilo de vida
Asegura Katy que escuchando sus discos se puede saber en qué momento de su vida está. Teenage Dream deja claro que está de subidón absoluto. Pero es que, por lo que dice, ese es poco más o menos su estado natural. "No he cambiado, a pesar de todo lo que me ha pasado en los últimos años", confiesa. "Lo único que ha variado es mi entorno, lo que está a mi alrededor sí es distinto. Yo no, y eso se puede comprobar en mi disco, que es como un libro abierto, sigue siendo mi diario". Si lo ha titulado Teenage Dream es por algo. "Esa canción en concreto transmite un sentimiento de euforia con el que me identifico y que todos debemos buscar, tengamos la edad que tengamos". Por lo que parece, lo tiene muy bien reflexionado. "Cuando eres un crío, o un adolescente, tienes fantasías con alguien a quien idolatras o que te gusta. Quizá sea esa persona que aparece en un póster que tienes colgado en la pared o alguien con quien has crecido. Querrías conocer a esa persona, o estar con ella, y eso te provoca un sentimiento muy especial. Que es el que quiero yo transmitir con este disco. Quiero que todo el mundo se enamore de mí en sus sueños adolescentes, como si vivieran esa sensación por primera vez".
EL ÁLBUM TEENAGE DREAM DE KATY PERRY SALE A LA VENTA EL 24 DE AGOSTO EDITADO POR EMI.