Sin nada que demostrar a estas alturas, ya solo graba cuando le apetece, y en sus propios términos. Su intimista tercer trabajo como solista entronca con sus primeras grabaciones, aunque en sus nuevas canciones habla de vivencias recientes, sobre todo de quienes le rodean. Porque a ella le gusta mucho observar... y cantar.
Entrevista Agustín G. Cascales
SHANGAY EXPRESS: ¿Decidiste conscientemente prescindir de los ritmos de baile esta vez?
TRACEY THORN: Quería hacer un disco realmente 'de solista', y eso implicaba que debía componer yo sobre todo, así que cogí la guitarra y empecé a hacer canciones. Mi intención era dar forma a un álbum sobrio y minimalista, que llamase la atención por ese motivo.
S.E: ¿Por qué tienes tantos fans que desearían que solo hicieras música de baile?
T.T: Esos son los que me conocieron a raíz de las remezclas de Missing y de lo que hice después. Quizá no conozcan mis primeros trabajos, o no conciban que pueda hacer tanto música de baile como otras cosas. Me siento más cómoda con los fans que me perciben como un todo.
S.E: ¿Disfrutas ejerciendo de peculiar disco diva de cuando en cuando?
T.T: Muchísimo. Que ahora haya grabado un disco esencialmente acústico no significa que no vaya a volver a hacer música de baile. Por de pronto, de mi nuevo single Why Does The Wind? acaban de salir tres remezclas estupendas. Y he grabado junto a Trevor Howard un tema para las pistas titulado Without Me que saldrá dentro de unos meses.
S.E: En Love And Its Opposite hablas de parejas cercanas a ti en crisis, de divorcios... ¿Qué hubiera ocurrido si todos tus amigos hubieran pasado por una época de felicidad conyugal?
T.T: ¡Es que me preguntas de qué escribiría si el mundo fuese un lugar distinto! [risas]. Lo cierto es que nunca ves que las parejas que tienes a tu alrededor vivan felices sin más, siempre hay algo de drama y tensión en el ambiente, así que nunca me falta la inspiración.
S.E: En este caso tu marido, Ben Watt, se limita a publicar tu disco. ¿Ha sido muy distinta la situación comparada con cuando grabáis juntos como Everything but the Girl?
T.T: Cuando Ben y yo hacemos discos juntos compartimos las decisiones creativas, mientras que cuando grabo sola tengo mayor independencia. Ha estado bien que Ben se incorporase cuando el disco estaba terminado, para ayudarme con la promoción. Él sabe perfectamente lo que haré y lo que no, con lo cual no necesita que le explique nada.
S.E: En el disco has incluido dúos con Kristof Hajos-Devenyi, un artista gay, y Jens Lenkman, hetero al que de joven insultaban llamándole marica. ¿Te gusta rodearte de hombres así?
T.T: Digamos que me gusta colaborar con hombres que se sienten lo suficientemente cómodos en su piel como para colaborar con una mujer y no sentirse amenazados por ello. Hombres que no tienen por qué estar siempre controlando y que pueden compartir ideas de igual a igual. Da igual que sean gays o heteros, lo que no me gusta es que sean chovinistas.
S.E: Tus clásicos remezclados siguen sonando regularmente en clubs gays. ¿Son el lugar perfecto para bailarlos?
T.T: Depende de la canción y el remix, aunque soy consciente del apoyo que mi música ha tenido siempre en los clubs gays. Missing, por ejemplo, empezó su recorrido triunfal en ellos, eso está claro. Pero hay remezclas que solo funcionan en un tipo de club concreto, que no tiene por qué ser gay, y por eso siempre me ha gustado encargar distintas remezclas de una canción, para que cada una suene donde mejor encaje.
S.E: ¿Qué piensas cuando ves a Madonna a los 52 años haciendo música de baile y dándolo todo en sus conciertos?
T.T: Que se mantiene en forma y que lo lleva en la sangre. Si ha bailado desde joven, ¿por qué tendría que dejar de hacerlo ahora? Aunque me parece peligroso que a las mujeres no se nos permita mostrar ningún signo de envejecimiento. Sería interesante que Madonna hablara de ello en sus letras.
S.E: ¿Te gustaría ver alguna canción de Love and Its Opposite, convenientemente remezclada, convertirse en un nuevo Missing?
T.T: No creo que haya ninguna en este disco con ese potencial. Missing tiene un estribillo propio de himno, y ese es uno de los motivos por el que se convirtió en un éxito, no solo por el remix. No tengo expectativas de que eso vuelva a ocurrir de momento. Y eso que lidiar con un hit de proporciones globales es de lo más cómodo: tú simplemente estás sentada en casa mientras suenas en las radios de todo el mundo. Ese tipo de canción no necesita que la lleves de la mano...
EL ÁLBUM LOVE AND ITS OPPOSITE DE TRACEY THORN ESTÁ EDITADO POR STRANGE FEELING/PIAS SPAIN.