Por Jordi Petit, nuestra pluma invitada.
En 1901 México se escandalizó por la redada policial que detuvo a 42 homosexuales en una fiesta privada. Este caso inspiró novelas homófobas pero, en respuesta, se generó una cultura contra la intolerancia a través de otras novelas liberadoras. Nació así el frente cultural lgtb, referente importante hasta hoy mismo en aquel país. Las universidades mexicanas hace tiempo que trabajan el tema. En España no. Aquí, sabemos quién fue García Lorca, ¿pero alguien se acuerda de Manolo Trillo? En los 80 tuvo el valor de ser el primer gay seropositivo en aparecer en TVE. ¿Quiénes fueron las activistas lesbianas pioneras? Empar Pineda, Gretel Ammán y Mercè Fornells rompieron muchos moldes.
Educación, clave de la desmemoria
La educación escolar y familiar se hace en clave heterosexista, así que las sucesivas generaciones de homosexuales y transexuales no tienen información ni referentes hasta llegar a la adolescencia. Falta el hilo conductor intergeneracional que conforme la conciencia de comunidad. Sólo vivimos el presente. Un joven de 21 años me decía que no conocía la película Priscilla. El argot gay va cambiando y se olvidan expresiones de los 70, como aquello tan gracioso de "Muerta en la bañera y comida por los patos. Y el chulo esperando"; otras han pasado al español común, como ‘carroza'. Las movilizaciones de los 70-80 han quedado desdibujadas, aunque todo el mundo sabe qué pasó el 2 de mayo en Madrid o el 11 de septiembre en Catalunya. Para nosotros y nosotras es igual de importante saber cuándo empezó nuestra libertad.
Entonces dejamos de ser ‘peligrosos', y justo ahora se cumple el 30 aniversario de la legalización. Nada ha sido gratuito. El gobernador civil de la UCD en Barcelona intentó frenar la apertura de locales gays y la respuesta fue una huelga del ambiente en 1981. La prensa y el Parlament de Catalunya apoyaron y ganamos. La pandemia del vih/sida significó un mazazo para la fiesta, entonces se bailaba la primera canción que mencionaba el ambiente, el Noa, Noa de Massiel. La crisis del sida se llevó a mucha gente que había vivido la Transición, y de hecho supone un enorme vacío en nuestra conciencia histórica. Se fueron muchos testimonios de aquella libertad recién conquistada. Se dieron injusticias relativas al derecho de sucesión. Cuantas veces uno volvía del funeral de su pareja y se encontraba con sus pertenencias en la calle y el paño de la puerta cambiado. Supongo que el nombre de Juan Reina no le dice nada a nadie: fue el primer gay que litigó por el derecho de sucesión en 1989. Después se abrió un largo camino hasta la ley de matrimonio de 2005. Tras aquella victoria, esperemos que el Constitucional no haga caso del PP y no nos amargue las bodas.
El problema actual es la homofobia social, sea por parte de autóctonos, sea por parte de algunos inmigrantes que deben ser informados de las leyes españolas. Tampoco nos olvidemos de la solidaridad internacional, vivimos en un oasis. Un trabajo pendiente para todas las organizaciones es reunirse con las AMPAS de los institutos para que en clase de Educación para la Ciudadanía se trate la sexualidad y se eduque para evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual, y también para que se respeten todas las orientaciones sexuales. Sin el beneplácito de las familias, ningún profesor se atreve a tocar estos temas en clase.
Por un frente cultural lgtbi
Termino con una reflexión de Alberto Mira. ¿Por qué hay tanta reticencia a hablar de ‘cultura gay'? En un centro cívico de Barcelona se exponían fotos de gays y lesbianas del concurso del GAG (Grup d'Amics Gais), y como mucho se veían parejas abrazadas o besándose. Los padres y madres que pasaban por delante para ir a buscar a sus hijos a la escuela adyacente protestaron. Al final, el pasillo se dividió en dos con una cortina, de manera que sólo veía la exposición quien quisiera entrar. Pura segregación.
Nos vemos el domingo 27 en el Pride de Barcelona y el sábado 3 de julio en el Orgullo de Madrid. No dejéis de visitar las librerías Berkana, en la capital, y Cómplices y Antinous, en la ciudad condal. Ahí está toda nuestra memoria y la expresión cultural de nuestros sentimientos.
* JORDI PETIT ES PRESIDENTE DE HONOR DE LA FEDERACIÓN COORDINADORA GAI-LESBIANA DE CATALUNYA, EX SECRETARIO GENERAL DE LA INTERNATIONAL LESBIAN AND GAY ASSOCIATION Y CREU DE SANT JORDI 2008.