Menuda responsabilidad protagonizar la nueva versión de El retrato de Dorian Gray. El actor británico de 28 años se la tomó con tranquilidad, dispuesto a encarnar a un hombre eternamente joven y deseado por todos sin creérselo demasiado. He ahí su principal encanto.
Entrevista Gustavo Van Santos
Sigue tan delgado como cuando rodó la cinta que firma Oliver Parker, y apenas si se ha cortado las puntas, aunque aparece con el pelo peinado hacia atrás, lo cual permite verle mejor la cara. Su rostro, algo aniñado, y su eterna sonrisa -en veinte minutos de charla se revela como un gran irónico- son dos de sus principales armas de seducción. Y muchos críticos han hablado maravillas de su pelo, aunque él no termina de entender que se le preste más atención a sus atributos físicos que a los interpretativos. "Comprendo que los dos personajes por los que me he dado a conocer, descritos en los libros en que se basan mis películas, se supone que son rubios y con los ojos azules. Pero, más allá de la anécdota, creo que hay otras cuestiones más interesantes de las que hablar". Actor y director decidieron evitar los tintes y las lentillas de colores para este nuevo Dorian Gray, algo que también sucedió cuando Barnes rodó la primera parte de Las crónicas de Narnia, en la que encarnaba al príncipe Caspian -ya ha rodado su secuela, La travesía del viajero del alba, que se estrenará el próximo diciembre-. Son sus dos películas de mayor repercusión, y Barnes se muestra especialmente contento de haber tenido la oportunidad de dar vida al legendario personaje creado por Oscar Wilde. "Me encanta su evolución, cómo empieza siendo un joven de lo más inocente y poco a poco se convierte en un monstruo decrépito y cínico. Aunque me daba miedo no estar a la altura, dado que es un libro tan celebrado".
I WANT MORE SEX
Habrá opiniones de todo tipo respecto al trabajo de Ben Barnes en esta nueva versión de El retrato de Dorian Gray, pero todo quien la ha visto coincide en que su principal novedad es que resulta la adaptación más explícitamente sexual realizada del clásico. "Y hay secuencias de sexo que tuvimos que cortar para evitar una calificación demasiado restrictiva", apunta Barnes. Aun así, sexo hay mucho: tríos, bonding, sadomasoquismo, orgías... Curiosamente, el componente homoerótico se ha rebajado, algo que sorprende, y que el actor justifica. "Los aspectos homosexuales de la historia ya no sorprenden a nadie, están más que aceptados; por suerte, las cosas han cambiado mucho desde la época victoriana. Así que no quisimos darle mayor importancia a este tema, y preferimos centrarnos en el poder de la sexualidad de Dorian en general. Aunque sí vemos cómo seduce al pintor Basil [interpretado por Ben Chaplin] en un momento concreto. Su juventud, su belleza y su celebridad son sus principales armas, y Dorian está más que dispuesto a probar todo lo que se le ofrece, y eso se ve en la película". Barnes defiende que la versión de Oliver Parker busca reforzar los aspectos que hacen que la historia de Wilde permanezca vigente, y siente que no dar relevancia a la homosexualidad latente de su personaje tiene que ver con la normalización, no con la censura. "El deseo de permanecer eternamente joven y de alcanzar la fama de inmediato sigue siendo absolutamente relevante en nuestro mundo actual, y me parece muy interesante que Oscar Wilde ya lo planteara en su obra y que siga teniendo tanta fuerza".
NI TAN GUAPO NI TAN FAMOSO
No pocos se siguen identificando con el deseo de Dorian Gray de permanecer eternamente joven y guapo. Pero no es Ben Barnes uno de ellos. Cuenta que cuando aceptó este proyecto pensó que todo el mundo le preguntaría si se veía lo suficientemente guapo para interpretar el papel, pero no quiso rayarse con esa idea. "Por eso digo siempre que lo que hice fue centrarme en el poder que tiene como arma la juventud de Dorian Gray, más que su belleza". Tampoco le interesaría a Barnes ser constantemente centro de atención, ni le atrae la fama a gran escala. "Hasta ahora he podido evitar con éxito las incomodidades que conlleva la celebridad. En parte porque no soy tan conocido, y también porque no me interesa aparecer constantemente en revistas o en televisión, valoro demasiado mi privacidad. Para mí es muy importante poder seguir cogiendo el metro en Londres o quedar con los amigos en el pub sin preocuparme porque al día siguiente se publiquen unas fotos mías espantosas en las que se me vea borracho. Es una suerte no tener que pasar por eso".
LA PELÍCULA EL RETRATO DE DORIAN GRAY SE ESTRENA EL 11 DE JUNIO EN CINES DE TODA ESPAÑA.