Nunca ha sido ella una hiphopera ortodoxa, y con su cuarto álbum, Dirty bailarina, prueba una vez más que va por libre. Coqueteando descaradamente con el pop y con una actitud muy positiva, Mala Rodríguez se enfrenta a un nuevo reto con un humor excelente.
Entrevista Agustín G. Cascales
Tiene fama de especial. Muchos periodistas disfrutan retratándola como borde y cortante. Se dice que su facilidad de palabra la concentra en sus rimas, y que cuando es entrevistada prefiere recurrir a los monosílabos. Ella asegura que cuando actúa así es porque percibe mala energía y prefiere no abrirse. Parece que la tarde en que nos encontramos -aparece con un vestido con transparencias y tacones, ni rastro de chándal o zapas-, ella no percibe vibraciones viciadas. Mejor para todos.
SHANGAY EXPRESS: No son pocos a los que les molesta la seguridad en ti misma que transmites.
MALA RODRÍGUEZ: [Extrañada] ¿Sí? No sé por qué. Yo quisiera que la gente que se siente mal se sintiera mejor [sonríe]. Lo digo de corazón. Aunque es hasta normal que uno aproveche para descargar lo negativo que lleva dentro contra el primero que pilla. ¿Que hay quien no me traga? Pues normal que vayan a por mí. Yo lo que hago es mantenerme centrada en mi trabajo, no dejo que nada me haga perder la concentración.
S.E: ¿Quién es realmente "la Mala"?
M.R: La Mala soy yo, la Mala María. Pero a la María persona me la guardo más para casa, la Mala es la que se sube al escenario. Ahí es donde la Mala se dispara, saca toda su arrogancia, juega, dramatiza, agita a la gente..., hago lo mío, lo que me diferencia del resto. Aunque ahora también soy la "Dirty bailarina".
S.E: ¿De dónde sale?
M.R: De mis ganas de jugar. Tenía un montón de ideas, melodías y letras que quería compartir, y buscaba un marco para estas canciones nuevas. Entonces me puse a pensar en cómo sería mi tataranieta, y me la imaginé en un mundo en el que todo está por hacer, en un tiempo alternativo. Dice [sube la voz, cual actriz en plena función] "¡Venga!, ¡vamos!, ¿a qué coño estáis esperando? Yo conozco otra dimensión, en una galaxia cercana". Ella es Dirty bailarina, que es el nombre que le he puesto a mi tataranieta. Me ha hecho soñar y me ha permitido ofrecer alternativas a nivel musical también.
S.E: Los cambios a nivel musical y de imagen que ha provocado esa ida de olla tuya están provocando todo tipo de comentarios: que si vas de Lady GaGa, que si suenas como Britney Spears...
M.R: ¿No me ves, que soy igualita que Lady GaGa? [risas]. Y mira, conocí a uno de los productores de Blackout [de Britney Spears] cuando estaba grabando mi disco. Son ellas, las artistas pop, las que quieren acercarse al mundo del hip hop, no al revés.
S.E: ¿A ti no te gusta el pop?
M.R: ¿Los Beatles son pop? Pues me gustan. Y Beyoncé me encanta. Quien diga que no mola es que es imbécil, porque esa mujer canta de una manera increíble y tiene una fuerza alucinante. ¿Y Lady Gaga? Me encanta, por fin alguien que hace videoclips locos. Porque veo los vídeos que ponen en las cadenas españolas y pienso "¿me suicido?". ¡Arriesguémonos! ¡Mostremos nuevas ideas propias! Que no todo va a ser copy, copy, copy...
S.E: Visto tu disco nuevo, no sé si te va a mejor la etiqueta de pop que la de hip hop.
M.R: Mi música es ambigua, ha evolucionado mucho, tú llámala como quieras. Lo que tengo claro es que donde me crié y aprendí a rapear fue en el hip hop, que al principio era mi religión. Pero nunca me he negado a mí misma, y si de repente me apetece coger y grabar algo que suena bien flamenco, pues lo hago. Y si me apetece vestirme de una determinada manera, pues lo hago, no tengo por qué ir toda la vida con pantalones cagaos.
S.E: ¿No te molesta el trato sexista que se suele dar a la mujer en el hip hop, sobre todo en los vídeos de muchos raperos estadounidenses?
M.R: Por un lado, pienso que hay temas de rap que no habría quien se los tragara si no fuera por esos vídeos en los que salen mujeres con tremendos culos. Por otro, me parece que a las mujeres no se las trata así en el mundo del hip hop. Yo conozco a muchas superrespetadas y superrespetuosas, con grandes ideas. La mujer siempre ha aportado grandes cosas a la comunidad del hip hop, porque las hiphoperas siempre hemos sido mujeres de armas tomar, y muy hermanadas.
S.E: ¿Y qué pasa con los y las homosexuales en el mundo del hip hop?
M.R: ¡Ay, por favor! Yo conozco a unas raperas cubanas, que ahora viven en Estados Unidos, que son muuuy fuertes, ¡Las Crudas! Todo el mundo debería escucharlas. Más underground que eso no he visto nada. Pero raperos maricones... [se queda pensando], no conozco a ninguno. Tiene que haber muchos metidos en armarios, y es una lástima, porque tu sexualidad nunca debería convertirse en tu sambenito. Yo no soy una mujer. Ni un sexo. Ni un color. Soy una per-so-na. Es una mierda que los prejuicios no dejen ver a mucha gente más allá.
EL ÁLBUM DIRTY BAILARINA SALE A LA VENTA EL 18 DE MAYO EDITADO POR UNIVERSAL. MALA RODRÍGUEZ ACTÚA EN EL FESTIVAL CULTURA URBANA DE MADRID EL 15 DE MAYO, Y EL 19 EN JOY ESLAVA (C/ARENAL, 11 · MADRID) EN EL VODAFONE SECRET SHOW DE MYSPACE.