Como si todos los musicales no lo fueran ya un poco, Vuela se presenta como el primero enteramente gay. No porque su historia tenga nada especialmente petardo, sino porque según cuentan dos de sus protagonistas, Blanca Jara y Antonio Villalba, sus personajes son jóvenes y homosexuales, aunque algunos se alejen del estereotipo gay. Otra manera de ver el ambiente para la que Andrés Lewin ha cedido su música.
Entrevista Pablo Giraldo
Jota conoce a Iván a principios de verano y a escasos meses de irse a vivir al extranjero. Se enamoran y comienzan las dudas. ¿Irse o apostar por la historia de amor? Nada que no suceda todos los días y una de las tramas de Vuela, un musical que lo que tiene de particular casi podría pasar por anecdótico. "El argumento de Vuela es una historia normal con gente normal, solo que en lugar de estar protagonizada por personajes heterosexuales, casi todos son homosexuales", dice Antonio Villalba, que ha participado en musicales como Cabaret o West Side Story, y que aquí da vida a Jota. Anécdota o no, lo que Vuela pretende es dar voz a una generación que se ha enfrentado a su sexualidad de una manera muy distinta a las anteriores. Jóvenes para los que, entre otras cosas, la reivindicación de derechos no es prioritaria, el sida no les pilla desprevenidos y a los que Internet les ha puesto las cosas mucho más fáciles. "Es una generación que ya ha dejado de ser adolescente, que está entre los veintitantos y los treinta y pocos, que trabaja o ha terminado de estudiar, pero que no sabe muy bien qué hacer ni por dónde tirar. Este es un musical en el que los personajes están obligados a tomar decisiones y, por lo tanto, a renunciar", apunta Blanca Jara (La conjura de El Escorial, Vete de mí), hermana de Antonio en la ficción y la única cara femenina de un reparto coral de siete jóvenes actores formados en canto, danza e interpretación.
Los escenarios por los que transitan los personajes de Vuela son habituales y reconocibles, desde las discotecas más famosas de la capital hasta los portales de Internet de sexo fácil y rápido, las tiendas de moda o los antros más oscuros. Y lo mismo sucede con las tramas de sus siete personajes: la incertidumbre del mercado laboral convive con los problemas de homofobia, la amenaza del sida, las fiestas con travestis y las cuestiones de familia. "Imagina cualquier comedia romántica americana, pero centrada en el universo gay actual", dice la actriz, que interpreta el papel de hermana y esposa. "Aquí están el héroe, la heroína, el malvado, los amigos del héroe...", y todo tratado con la más absoluta normalidad. "No todos los gays tienen que pasar por Chueca ni transitar entre el desfase nocturno y el aquí te pillo aquí te mato", matiza. "De hecho, esta es una historia sobre todo lo que pasa cuando no estás en Chueca tomándote algo", aclara su compañero. Huyendo del estereotipo, en Vuela se prescinde del artificio y la espectacularidad de la que tanto presumen los grandes montajes musicales en beneficio de una puesta en escena sobria. "Prima la temática. Lo que ha querido el director es mostrar la parte más real del mundo homosexual hablando de la familia, los amigos, las inquietudes y los sueños. No queremos que sea la manera de presentarnos, sino el contenido lo que atraiga a la gente", dice Blanca. Aquí los protagonistas son, por una parte, el libreto -salido de las experiencias de su director, Juan Francisco Viruega- y, sobre todo, las letras y música del cantautor homosexual Andrés Lewin, que ha hecho del activismo gay la principal temática de sus discos. A pesar de que el repertorio no es nuevo -Lewin lleva defendiéndolo ya unos años a golpe de guitarra por los bares de la capital-, se las han arreglado para que canciones como Vuela, Sin billete de vuelta o Manifestación contra la depresión encajen en un formato de musical y puedan ser interpretadas a piano y violín. "Aquí no puedes prescindir de las letras de las canciones. Si las quitas, no te enteras de la obra. No es un musical al uso porque, con pocas cosas, te llega muy hondo", asegura Antonio.
¿No hay espacio entonces para el petardeo? "Si está, es en un grado menor", comentan. Porque esto es teatro musical que no duda en recurrir a la comedia más frívola para quitarle dramatismo e intensidad a las historias. "Los momentos duros tienen su contrapunto ideal en los chistes fáciles y recurrentes del ambiente, y también los hay. La travesti mamarracha, por ejemplo, está, pero interesa saber más por qué es como es que quedarse en la superficie de su personaje". Porque no todo va a ser tan serio, según afirma Blanca. "Vuela tiene mucha verdad. A mí me resulta más fácil identificarme con cualquiera de los personajes de este musical, sean o no heterosexuales, que con los de otros más célebres. La gente que busque una buena historia antes que un gran montaje vendrá a vernos".
VUELA SE ESTRENA EL 14 DE MAYO EN LA SALA LATINARTE (AVDA. GENERAL FANJUL, 2) DE MADRID. SE VOLVERÁ A REPRESENTAR EL 29 DE JUNIO EN LA SALA GALILEO GALILEI (C/GALILEO, 100), Y DEL 30 DE JUNIO AL 2 DE JULIO EN DT ESPACIO ESCÉNICO (C/REINA, 9) EN MADRID.100), Y DEL 30 DE JUNIO AL 2 DE JULIO EN DT ESPACIO ESCÉNICO (C/REINA, 9) EN MADRID.